En apoyo a una amiga, que en una red
social conocida, ha sido criticada por no ser la típica convencional que
sigue la corriente a todo el mundo en estas fiestas navideñas.
Oh, blanca navidad... menos mal que te
has ido de una puta vez. Es la época del año donde se magnifica
todo... para bien y para mal. Lo único bueno es que puedo tomarme
unas copas en buena compañía, con un familiar o un amigo... y este
año casi ni eso he podido hacer... por lo menos, tranquilo.
La navidad es para los niños. Lo demás
es tontería. Esos deseos de amor y felicidad para que luego se
diluyan exactamente después de reyes. Esa cantidad indecente de
dinero que nos gastamos cada año haciendo más ricos a los ricos...
y haciéndonos más pobres a los pobres. ¿Donde está la crisis? Lo
digo porque no he parado de ver codazos en todos los grandes
almacenes de la zona.
Esas cenas que nos metemos entre pecho
y espalda (el que pueda), muchas de ellas seguidas... que ya hasta
uno aborrece cualquier manjar que en otro momento del año le
apetecería sin lugar a dudas.
Te voy a decir lo que he visto esta
navidad... darle el pésame a un amig@ porque ha fallecido un
familiar... darle consuelo a un familiar muy enfermo que es consciente que poco a poco se
va consumiendo... repartir juguetes a los niños de los toxicómanos,
putas, desahuciados, parados, analfabetos, y un gran etc. del
barrio... mantener abierto el centro todas las horas que puedo porque
los organismos oficiales están de vacaciones... reírme a carcajadas
con los “sin-techo” del barrio fumándonos un cigarrito y
helándonos de frío en la puerta de la asociación... y sobre todo,
abrir después de reyes y que todos los que “no tienen”, tengan
una sonrisa para dirigirse a nosotros.
Será la deformación profesional...
pero que no me vengan con cuentos... esto también es la navidad.