viernes, 12 de agosto de 2011

Aplastante

El pasado sábado tuve una cena estupenda con familiares y amigos. Nos divertimos bastante, discutimos acaloradamente como sólo a nosotros nos gusta (es que somos bastante cabezones casi todos) y lo acompañamos con manjares y caldos muy ricos. Por cierto, repito las gracias.
Bien, pues un familiar nos contó una anécdota que finalizaba en una frase acojonante y que hizo que toda la mesa soltara una gran carcajada. Lamentablemente no puedo contar la anécdota porque no es mía, y por el bien común es mejor preservar la identidad de los integrantes de la misma... pero puedo dar una pincelada.
Es una situación de esas en la que te encuentras con un conocido y te suelta a la cara algo del tipo “es que yo soy muy sincer@”. No es el caso pero imagínate que te dicen si estás embarazada porque te ven muy gorda. Joder, pues ¿gracias? En fin, este familiar es una persona muy educada y no le gusta dejar a la gente tirada, cosa que podía haber hecho, pero supongo que pensó que después te queda ese mal gusto en la boca de “para que, si no merece la pena”.
En fin, no dijo nada, pero si lo pensó: “mi culo aún puede arreglarse, pero desde luego tu cara no”. En serio, la frase es aplastante... es que hay gente que va por la vida muy sobrada, y una frase de estas le vendría muy bien... aun sin decírselo, merece la pena pensarlo.

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