martes, 16 de agosto de 2011

La polémica visita

Parece que la visita del papa está trayendo cola, cosa que por otra parte no acabo de entender. El que suscribe esta entrada, la verdad, no es muy devoto de ciertos aspectos de la Iglesia Católica. También es verdad que le gusta más la persona que todo lo que pueda representar. Así, puedo decir, que me interesaba mucho más el papa anterior a éste, que no llega a convencerme.
Muchos integrantes de la iglesia me insinúan lo mismo siempre que toco este tema. O estás dentro, o estás fuera... nada de medias tintas. Puestos a elegir, que no quiero, entonces prefiero fuera puesto que para mí Dios no está ni por asomo cerca de los muros del Vaticano... quizás lo imagino mejor en algunos parajes, bellos paisajes o incluso en la Semana Santa. En Navidad no... pero este es otro tema. Por tanto puedo decir, al menos, que soy cristiano.
Como toda gran empresa, ésta no iba a ser menos, al estar integrada por personas (evidente) se corrompe. El hombre es débil. Toda una entidad no puede responder por unas cuantas manzanas podridas... pero, a la hora de emitir una postura global sobre un tema, la mayoría de las veces se muestra poco acertada y no acorde con los tiempos que corren.
Pero también estoy escuchando a muchos que han comulgado con la Iglesia de toda la vida cómo ahora se rasgan las vestiduras por el coste de la visita a nuestro país. Según tengo entendido, el 70% del coste lo sufragan los mismos voluntarios y peregrinos. El resto, es financiado por patrocinadores particulares y ventas de merchandising. También he podido leer que la comunidad de Madrid ha facilitado algunas cosas como, por ejemplo, reducir el bono del metro a un 80% para los peregrinos, cosa que no ha gustado mucho a los usuarios habituales. Lo entiendo. El estado ha invertido en seguridad... vamos, como cualquier jefe de estado que viene a visitarnos.
Pero, tampoco se dice que los alquileres de pisos en Madrid están a 150€ persona/día... un balcón está al doble... y la ocupación hotelera está al 100% desde hace meses. No te digo la inyección de dinero para todos los que tienen una tienda o un restaurante/bar. Por tanto, si vamos a hablar de dinero, habría que preguntarse... ¿cuanto nos ha costado?... y ¿cuanto le vamos a ganar?
Y así llegamos al segundo tema, el moral. Parece ser que hay personas indignadas porque se podía haber gastado ese dinero en el hambre en el mundo, concretamente en Somalia. Bueno, pese a que nos duela a todos, he de volver a recordar que el coste sale de dineros privados, no públicos. Así, yo no puedo decirte, saca la cartera que voy a comprarle un bocadillo a este pobre hombre... lo más normal es que yo te conteste que independientemente de lo que yo haga, saca tú la cartera primero, que yo ya veré donde me gasto mi dinero... o bien, no te vayas de vacaciones porque hace falta dinero en el mundo para otras cosas... si esto fuera así, no podríamos vivir mucho más con el sentimiento de culpa que produce. Así, si muchos jóvenes (y no tan jóvenes) prefieren pasar sus vacaciones viendo al papa en Madrid... ¿por que hay que censurarlos?... algunos son los mismos que pasan sus vacaciones ayudando en países subdesarrollados y para ellos ver al papa es alentar más sus fuerzas para el futuro.
Es verdad que me (nos) preocupa el no-futuro de estos niños... se me ponen los pelos como escarpias cuando leo que han muerto ya 30.000 en la última semana!... Cada vez que ocurre algo en el mundo, los primeros en ayudar del ranking somos nosotros, pero es que, a veces, nos la cogemos con papel de fumar... que yo no digo que no haya que ayudar a todo el que se pueda... yo solo digo que queda muy bien pegarse golpes en el pecho por lo que pase en el país remoto X (mientras el dirigente seguro que vive en un palacio y la ONU lo consiente porque no es petro-Kuwait), no ayudar ni a tu propio vecino... para luego aprovechar una noticia polémica (visita) y asociarla con otra desastrosa (Somalia). Pero, ¿del terremoto de Lorca no se acuerda nadie?
Solución... reparte... pero TU dinero, no el de los demás. Si tienes 10, quizás sea bueno 7 para Somalia y 3 para Lorca... claro que seguro que alguno me dice que también habría que hacer un esfuerzo por X... ¿hacemos una lista de prioridades?... pues haz tu lista. Sobre gustos, los colores.
Quizás sea aún mejor no tener otro hijo y adoptar a un niño de Somalia (o del país X, desgraciadamente hay tantos)... menos burocracia y dinero, más aceleración en los trámites sin olvidar un férreo control sobre el que adopta. Por cierto, de paso, acabaríamos en un futuro con el problema de las pensiones.
Moralejas: “Que tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda”... y que “no se puede estar en misa y repicando”... y por favor, no mezclemos las churras con las "meninas" (sí, ya sé que son las merinas, ¡es que así escrito aún tiene que ver menos todavía!)

viernes, 12 de agosto de 2011

Aplastante

El pasado sábado tuve una cena estupenda con familiares y amigos. Nos divertimos bastante, discutimos acaloradamente como sólo a nosotros nos gusta (es que somos bastante cabezones casi todos) y lo acompañamos con manjares y caldos muy ricos. Por cierto, repito las gracias.
Bien, pues un familiar nos contó una anécdota que finalizaba en una frase acojonante y que hizo que toda la mesa soltara una gran carcajada. Lamentablemente no puedo contar la anécdota porque no es mía, y por el bien común es mejor preservar la identidad de los integrantes de la misma... pero puedo dar una pincelada.
Es una situación de esas en la que te encuentras con un conocido y te suelta a la cara algo del tipo “es que yo soy muy sincer@”. No es el caso pero imagínate que te dicen si estás embarazada porque te ven muy gorda. Joder, pues ¿gracias? En fin, este familiar es una persona muy educada y no le gusta dejar a la gente tirada, cosa que podía haber hecho, pero supongo que pensó que después te queda ese mal gusto en la boca de “para que, si no merece la pena”.
En fin, no dijo nada, pero si lo pensó: “mi culo aún puede arreglarse, pero desde luego tu cara no”. En serio, la frase es aplastante... es que hay gente que va por la vida muy sobrada, y una frase de estas le vendría muy bien... aun sin decírselo, merece la pena pensarlo.

jueves, 11 de agosto de 2011

La moda de mi barrio

Me encanta la moda que lucen algunos en el barrio. Que tiemble la pasarela Cibeles! Esos chongos mañaneros, con esas legañas en tus ojos morena! Ese escote ombliguero, campanas que repican de lado a lado a falta de algo que las contenga, con tus ondulaciones de vientre fuera a modo de dunas y con esas mallas sin bragas, presumiendo orgullosamente de alcancía... esas uñas XXXXXXL tuneadas con doscientos mil dibujitos... con tu brazo tatuado “te quiero Yonatan”... y por favor, que no falten la toreras de colores. Y si es muy temprano (las 10 o las 11), tu bata de guatiné con tus babuchas para comprar el pan o la leche en la tienda de la esquina (esto en verdad, me encanta). Ole! Y esos gritos de aliento hacia mi persona, “Pacooooo, ¡ay! que pena que estés casado, que te iba a dejar seco”, que después acompañas con tu delicada risa... (en realidad esto también me parece que tiene mucho arte, aunque cuando están en grupo se calientan y dan un poco de miedo).
Y ellos, esos corceles con la camiseta interior lamparera que deja entrever tu pelo macho lobo, bermudas con y de los piojitos, gordos calcetines negros de lana y sandalias cangrejeras. Ese pelo delicado y alicaido que no llega al hombro, y que nace alrededor de tus patillas (las de arriba... bueno y las de abajo también), desmarañado, así como dándole un estilo desenfadado. Esa barba sexy que te caracteriza de dos... de tres... digo de cinco días. Esas uñas para tocar la guitarra... sin tenerla en realidad...
Y es que gracias a Dios, hoy en día en el barrio no hace falta materia prima... pero por lo que más queráis, ¡elegid bien las combinaciones!

miércoles, 10 de agosto de 2011

Presiones

Hoy me he levantado con el pié izquierdo, y como uno tiene ahora un poco de tiempo (no sé cuanto durará) pues ahí va una entrada polémica.
Es curioso cómo se presionan las personas unas a otras. Si estás solter@, que por qué no te echas novia y si no, “oye que te la busco yo y te intento emparejar”. ¿Alguno se ha preguntado si ese es el estado perfecto para esa persona? O por lo menos, ¿en la etapa por la que atraviesa?
Luego, cuando tienes novia viene la presión del matrimonio. Es que algunas personas parece que les va la vida en ello... o están aburridas... o quizás es que quieren que des el salto a lo que ya ellos conocen... y puede que a ellos les guste la experiencia... pero, ¿y a ti?
Esto me recuerda otro tipo de presión a la que se somete a parejas jóvenes, además de la mencionada anteriormente, relacionadas con el trabajo. Por ejemplo, si un@ decide opositar, no veas la cantidad de gente que opina que te dejes de tonterías y que lo que tienes que hacer es trabajar... y la cantidad de ofertas de trabajo (todas ellas peregrinas) que te mencionan... hasta hay personas que son capaces de traerte un papelito a modo de anuncio que ha visto por la calle... lamentable.
Por supuesto, una vez casados, viene el niño, por cojones. ¿Vosotros para cuando? Y si uno dice, “cuando las ranas críen pelo” es que seguramente o tienes un problema tú o tu mujer. Vamos que no quieres = no puedes... y aunque así fuera... ¿a ti que coño te importa?
Una vez tienes el primero, no te escapas. Has de tener el segundo. Y ya puestos, a ver si puedes tener familia numerosa, así salvas las futuras pensiones del país y mientras te jodes la vida todo lo que puedes. Porque esa es otra, cuando tengas los churumbeles a ver si te echa una manita toda la caterva de toros que te ha presionado. Al contrario, en las tertulias la comidilla eres tú... “ahí está el pobre, muy contento pero cansado y jodido”... y todos con un medio jajaja en la boca. Que bien.
Lo más curioso de todo. La presión viene de la mano de la situación en la que se encuentra el que presiona. Cuando lo hacen... tu has de hacerlo también.
Por favor, no caigamos en el error de que cuando te lo dicen, lo hacen por tu bien. ¿Tu que sabes lo que es bueno para uno o no?. Menos mal que para todo esto hay un remedio... pon tu mejor sonrisa... y que te resbale hasta el quicio.

martes, 9 de agosto de 2011

Sacrificio voluntario

Dentro de los servicios sociales de esta ciudad, existe una asociación privada cuyo cometido es dar comidas y duchas gratis a los más necesitados. "Sol y Vida" es un comedor que ha pasado por muchos problemas de financiación pero que aún milagrosamente subsiste.
A esto se le une el quehacer impagable de los voluntarios que no fallan ni un día del año en sus desayunos, comidas y meriendas, que no cenas porque corre peligro su integridad física a altas horas de la noche por estos lares.
Estos voluntarios están en un rango de edad de entre 50 a 70 primaveras sin otro interés que la de ayudar a los demás. Son personas acomodadas que bien podrían estar tan tranquilos en su casa, algunos disfrutando de sus merecidas jubilaciones o ahora en veranito, en la playa junto a sus nietos.
Como todas las asociaciones, estiran hasta el último céntimo de euro sin derroches para poder afrontar con garantías la financiación anual que les lleva a tener abiertos y que ha sido amenazada ya en más de una ocasión por los vaivenes políticos, burocráticos y la actual crisis.
Si ya tienen problemas cada uno de los españolitos de a pié de clase media, imaginaos los usuarios de estos comedores... que por cierto, donde había antes un marginado ahora además se le suma todas esas familias de clase obrera que están en paro y ya han agotado todas las ayudas posibles.
Con todo ello, como se puede suponer, el incremento de personas a atender ha aumentado y se han establecido donaciones en bolsas para llevar por no tener sitio o porque simplemente hay personas que pasan vergüenza. Muchos de ellos han tenido que tragarse su orgullo.
Por otra parte, lo que tienen que aguantar estos voluntarios no está en los escritos. Los usuarios se pelean entre sí o se amenazan, situaciones tensas que para cualquier persona joven ya es violenta... imagínate si eres mayor... es fácil que te suba la tensión, te de un ataque al corazón o simplemente te lleves toda una semana con el disgusto en el cuerpo. Y ahora, saca fuerzas de donde casi no las hay ya para volver a empezar el días después.
Y mira que ya han tomado medidas de castigo para que no vuelva a ocurrir, como cerrar unos días, echar a más de uno... pero pasan las semanas y de nuevo se lía. Sin ir más lejos, el viernes se armó una buena. Como mi asociación está justo abajo, primero se escucharon gritos, después golpes, más tarde mobiliario arrastrándose y volando... cuando me disponía a subir ya estaban abajo y me puse a apaciguar ánimos (tampoco es mi primera vez) con distintas técnicas... unas las estudiadas en las aulas... otras en la universidad de la calle.
En fin, que vino la poli y la calle quedó desierta. En ese remanso de paz, cuando me doy la vuelta observo detenidamente, como si se congelara el tiempo, a cuatro de los voluntarios del comedor que estaban en la puerta de mi asociación... imagina a tus padres con una cara mezcla de miedo, tristeza y desilusión.
Este lunes han vuelto a abrir...

viernes, 5 de agosto de 2011

¿Va bien el 15-M?

Todos sabemos sobradamente ya como se produjo el nacimiento del 15-M. La potencia de las redes sociales, en este caso fue Twitter sobre todo, hizo que miles de personas se echaran a la calle para protestar por una lista interminable de injusticias que los políticos no han sabido... o querido atajar.
Me pareció impresionante lo de manifestarse tomando la Plaza del Sol y otros lugares una semana antes de las elecciones, para realizar una presión que mi juicio fue más que efectiva. Se organizaron en turnos de limpieza, comida, guardias, e incluso muchos comerciantes y vecinos les apoyaron... en un principio. Pero bajo mi punto de vista, cada uno tendrá el suyo, se empezaron a cometer errores.
El primero fue alargar en demasía la ocupación/protesta lo que produjo los primeros problemas de convivencia entre los “indignados” y una serie de personas que aprovecharon su momento para robar, comer y dormir gratis e incluso abusar de algunas chicas del movimiento. Con esto, llegamos al problema de que al convertirse en un sitio inseguro, los turistas no van a los comercios, y por tanto si ya la crisis había diezmado a los pobrecitos de turno (esto es, los autónomos), con esto ya los has matado del todo.
Otra de las cosas que produjo este mencionado alargamiento, es que ya había personas que dirigían el cotarro. No digo que no hagan falta frente a tal cantidad de personas... pero ya no podemos decir que sea algo espontaneo. Sí, ya sé que se supone que había asambleas sobre lo que se decide entre todos, pero ya se sabe como va esto... “o tiramos por A o por B”... y no dejas ver a la gente que puede haber una “C”, “D” o “F”. Y yo que quieres que te diga, mientras sea espontaneo, pues vale, pero cuando no conozco ni por asomo quién toma decisiones por mí... pues va a ser que no.
Por último, toman la decisión de irse, pero dejan la puerta abierta a quien se quiera quedar... y ¿quien queda? Pues una representación y los que antes cité... los que la lían.
Me ha parecido un acierto la entrega del escrito reclamando una serie de medidas en el Congreso de los Diputados. Es que, en realidad, cualquier españolito de a pié tiene derecho a ello. En el Reino Unido, cada viernes, puedes hablar con el diputado que representa a tu distrito en la cámara de los comunes. Aquí, ni conoces el diputado de tu provincia... es más, hablar con tu alcalde (que se supone que es lo más cercano a ti) es meramente imposible.
Ahora se vuelve a la carga y de nuevo quieren tomar la Plaza del Sol. Otro error. Creo que el movimiento ya ha demostrado la fuerza que tiene... y creo que puede ejercer presión de otras maneras y en otros momentos... no cada vez que le de la gana, ya que toda esa simpatía que en un principio se ganó de las gentes de este país, se pierde por el simple y mero hecho de que ya están fastidiando a otros (dígase comerciantes, vecinos y otros habitantes de Madrid).
Desde la policía se quejan de que la Delegación del Gobierno les ha prohibido cargar como lo harían con cualquier grupo que no ha pedido oficialmente manifestarse. Desde la Delegación argumentan que ellos no han dicho nada... lo cual es peor, porque o bien no estás al tanto de lo que ocurre en España, o bien no das una orden porque tienes el mojón metido en el culo.
Pero claro, conociendo a este gobierno, mañana dirán que toda la culpa es... de los americanos.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Un viaje desde otro punto de vista

Recientemente he tenido la oportunidad de viajar, practicar el idioma y conocer otra cultura, y podría hablaros del alojamiento, la vida en el centro urbano, los monumentos, museos, la noche, las vistas, historia, etc... Sin embargo me voy a detener en ciertas curiosidades de las que uno no suele hablar cuando vuelve a casa y la familia pregunta, porque le parece poco relevantes pero que sin duda son interesantes dado los pequeños detalles que encierra.
En el metro, vi a una chica india de pié y algo apenada. De hecho, estaba llorando disimuladamente. Unos chicos ingleses que venían trajeados, y que posiblemente a la salida del trabajo se fueron de copas, entraron. La chicha hizo sitio. Uno de los chicos se dio la vuelta y se presentó. Ella sonrió y le dijo dulcemente su nombre. Y empezaron una conversación de ligoteo, con las carillas a media sonrisa que se pone en estos menesteres. Después llegó su parada y los chicos se bajaron. Aunque no hubo intercambio de teléfonos, el chico se giró y se despidió. La chica volvió a poner su cara gris... y nos bajamos en la siguiente.
Estaba fumándome un cigarro en la puerta del hotel y vi a dos adolescentes japoneses cómo se abrazaban y besaban antes de emprender su ruta turística. Pensé que era raro que los japoneses dieran muestras de cariño en público, pero al pensarlo detenidamente dejó de resultarme tan extraño ya que estaban en un país lejano al suyo y eran jóvenes. Cuando terminé, me dispuse a coger el ascensor hacia mi habitación y delante de mí presencié cómo otra pareja de japoneses, esta vez adultos, hablaban. Y para mi sorpresa, el le cogió el culo a ella. Ojo, que en mi cultura esto es más normal que tomarse una cerveza... será la forma que tienen ellos de desmadrarse fuera de su país. :)
Preguntábamos a un hombre sobre la venta de entradas a un monumento. De los pocos que no entendí, debido a su fuerte acento. Pero había unos veinteañeros holandeses cerca de nosotros. Así que hicieron de traductores. Cuando les pregunté cómo sabían tanto español me comentó uno de ellos que de “joven” estuvo trabajando en Barcelona dos años y que además tuvo novia, cosa que le ayudó mucho. Acto seguido me preguntó si sabía inglés porque había trabajado fuera. Le sonreí y le comenté que nunca había trabajado fuera de mi país. El me miró superextrañado y me dijo que le parecía raro que los jóvenes españoles no trabajaran fuera para practicar el idioma. “Sí”, le respondí, “es otra de nuestras asignaturas pendientes, hijo mío”.
Estando en un centro comercial lujoso, mirar pero no tocar, escucho a una supermegapija afroadolescente vociferar a su madre que las botas son supermegachulas (costaban más de 800€), con unos andares y aspamientos supermegaguays. Me hizo gracia, de estas conozco muchas en mi pueblo... pero hacen el paripé y luego no se llevan las botas porque realmente no tienen tanto dinero. Cuando me doy la vuelta observo a un grupo de árabes tapadas hasta los ojos... una levantó la manto y al resbalar la manga debía tener entre 24 a 30 mil euros en joyas. “Coño con los petrodolares”, pensé. “Pa mi que éstas sí que se llevan las botas”.