viernes, 8 de octubre de 2010

Paso de cebra

Una de las cosas que recuerdo de la época de cuando yo era "chiquetito", era cuando mi padre me enseñó a cruzar la calle. En aquellos tiempos o no había pasos de cebra o eran pocos. Hasta la perra caniche que teníamos (por cierto, homenaje a Marilyn) le hacía caso.
Así que, "miramos a la izquierda", "miramos a la derecha" y si no hay ningún peligro, cruzamos "rapidito" por si acaso. Y así, puedo decir que hoy en día... sigo haciendo exactamente lo mismo.
Desde hace un tiempo que voy al trabajo andando, para estirar las piernas, respirar un poco, ver las calles del barrio y su ambiente, los saludos de los vecinos próximos al local, etc... En mi camino, tengo que cruzar varios pasos de cebra y comienzo el ritual.
Miro a la izquierda, miro a la derecha y... a ver si tienes "cojones" de cruzar. "Uy", perdón, una palabrota... esto, a ver si tienes lo que hay que tener para cruzar, porque se convierte en todo un desafío. Soy de los que se hacen ver, mira que no soy pequeñito que digamos, pero aún así... nada... ni caso.
Tengo varios casos de conductores, por llamarles algo, que explicaros.
Está el de "te he visto, pero hago como que no te veo", como si no existieras. Sin comentarios.
Está el de "te he visto, freno un poquito", pero... ooohhhhh! demasiado tarde, lo siento... y encima te levanta la manita en plan "lo siento"... Para mí este caso es como si dijeras, "oye, te he metido un tiro con la pistola... pero sin querer, y como has esquivado el tiro, pues nada, lo siento hombre".
Está el de "veo que cruzas, pero creo que estoy lejos de tí", así que sigo acelerando para que cuando tú pases yo te rebane de perfil tu espalda"... vamos, que si me vuelvo, me pilla seguro.
También tenemos una versión anterior modificada, esto es, "veo que intentas cruzar, yo freno, sale humo, tú dudas y te vuelves, yo dejo de frenar porque me paso... y te saco la manita de perdona..."
Y por último está, como no, el que frena, tu pasas y te mira con cara de "venga, que tengo prisa" o "te perdono la vida". Este me encanta... porque más lento voy yo.
Sólo en contadas ocasiones, algunos frenan y me "ceden el paso" de buenas maneras. Y es que parece ser que entre llevar a los niños a tiempo al cole, o llegar puntual al trabajo, o vete tú a saber por qué tienes tanta prisa... y mi vida, está claro que parece ser que la existencia en esta tierra de un simple peatón es lo menos importante.

1 comentario: