martes, 18 de mayo de 2010

Nunca fue culpa tuya

Hoy he visto que tenía una nueva seguidora en este humilde blog, lo cual agradezco profundamente. Me picó la curiosidad y entré en su perfil, lo que me llevó a su blog. La entrada con la que me he encontrado es su historia real y desgarradora, la cual aconsejo su lectura. Se puede aprender mucho.
La vida no es fácil y mucho menos en estas circunstancias. No he tenido la mala suerte de encontrarme con este problema, es más, el mío es todo lo contrario aunque tengo la desgracia de trabajar con personas que han sufrido lo mismo.
Desde aquí, solo decirte que siento lo que pasó y que en ningún caso fue culpa tuya y por extensión, culpa de las víctimas. Da igual que hubieras hecho... estoy seguro de que si te hubieras portado (tú o cualquiera) de una forma “supermaxiejemplar”, habrías sufrido exactamente las mismas consecuencias... porque estos son así de cabr....
En cuanto a mirar para otro lado, muchas pueden ser las razones. El amor ciego e incondicional, el temor a sentirse sola, el no saber cómo afrontar el mundo sin otra persona a tu lado (por muy malo que sea), la cobardía, el síndrome de Estocolmo o vete tú a saber que rula por la cabeza del que consiente.
Sólo hay una cosa que me ha dado un hilo de esperanza y alegría en toda esta calamidad... que tú con tus hijos haces totalmente lo opuesto... y por ello aquí va mi pequeño homenaje y aplauso.

1 comentario:

  1. Muchas gracias Francisco. Aún hoy con 31 años, sigo intentando superarlo. Pero creo que esta vez, voy por buen camino.
    Y además me ayuda el poder vomitarlo todo en el blog; es una buena terapia. Nunca se lo había contado a nadie, al menos no con tantos detalles.
    Un abrazo

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