martes, 6 de abril de 2010

La línea que no se debe cruzar

Cuando un adolescente se “pasa”, ahí tienen que estar sus padres para ponerle una mano en el pecho y pararlo. Esto es básico en la educación. Si por el contrario, permites y permites, algunos jóvenes buscan siempre las vueltas para sobrepasar los límites todo lo que puedan.
Y digo algunos porque, gracias a Dios, otros tienen una autodisciplina que seguramente ha sido adquirida, casi sin darse cuenta, sin decirles ni enseñarles nada, simplemente por lo que ven y experimentan en sus casas.
La sobreprotección y la desidia de algunos padres con respecto a sus hijos hacen que después, nos lamentemos y, lejos de preguntarnos si fuimos parte del problema, insistamos en la culpa de la educación en la escuela o de las malas compañías y.... en casos graves lleven a las desgracias... me refiero a las muy gordas.
Hago un inciso para recordar la historia que una amiga me contaba. En los servicios públicos del juzgado de menores de una ciudad, se leía la siguiente leyenda en una de las numerosas pintadas de la puerta de un water: "Soy menor y soy delincuente porque la justicia me lo permite"...
Si encima te ha tocado un psicópata que no ves venir, eleva al cuadrado el problema que se te plantea como padre. Así, te encuentras con la responsabilidad de que todo lo ocurrido va sobre tus hombros... y ninguno más. Y empiezan los juicios paralelos a los de la justicia, los públicos, a los que la gente en España les tiene un apego especial... eso de “no tirar la primera piedra” no va con nosotros... y si no, mira los índices de audiencia de los programas telebasura. Además, si te dan información manipulada, subjetiva y cortada con la carnaza más morbosa para que puedas emitir tu propio juicio manipulado, mejor.
Yo, lejos de echar más leña al fuego con el asesinato (o accidente, no soy juez, ni policía, no he visto las pruebas) cometido por la adolescente de Seseña, me pregunto lo siguiente con respecto a la ley del menor:
Si te caen X años, y el menor tiene 14, ¿por qué no se cumple 4 en el centro de menores y cuando tenga 18 se cumple el resto (X-4) en la cárcel? De esta manera, creo que la mano en el pecho parando al adolescente la ha puesto la sociedad en su conjunto... verás como se lo piensa la próxima vez y tiene más claro la línea que jamás debe cruzar.

2 comentarios:

  1. Llevas toda la razón, la ley del menor es un despropósito tremendo. Deberían cumplir la pena completa, sea donde sea. Si es un accidente, así sea, si es un asesinato la justicia debe caer con todo su peso. Para unos padres tiene que ser durísimo perder a unos hijos a manos de niñatos sin conciencia. Besitos

    ResponderEliminar
  2. Esto de la ley del menor, es algo que le está enseñando a los niños de hoy en día, que pueden hacer lo que les dé la gana. No sienten miedo de sus acciones, no sienten remordimientos, pues saben que la justicia les ampara. Una pena

    ResponderEliminar