viernes, 30 de octubre de 2009

Muriendo un poco más

Cuando despierto al alba y no he notado tu beso de “buenos días”...
cuando no recuerdo la conversación que tuvimos ayer...
cuando el estrés del trabajo no permite ni una llamada,
ni tan siquiera un mensaje, ni por el móvil ni por correo-e.

Y si comemos, como autómatas, con prisas casi sin saborearlo,
cuando sólo hay 15 minutos de siesta... si la hay
cuando olvido tu día, el mío, el nuestro...
u olvido el de algún amigo del ayer...

Cuando no veo tu risa, ni miro a tus ojos,
cuando no sigo con mi mano las caracolas de tu pelo,
cuando no rozo, ni notas, ni noto...
cuando ni te huelo, ni me sientes, ni te oigo...

Cuando la conversación es rápida,
o es monosilábica, o es alta en su tono,
cuando molesta lo que no lo hacía,
o no molesta porque ya ni importa.

Cuando lo que importa no es lo que tengo delante,
aunque sea enfrente, pegado a mis narices,
y lo que creo que importa esta fuera,
cuando lo que realmente importa esta dentro.

Y así el tiempo pasa,
y morimos un poquito más en cada momento,
casi sin darnos cuenta, en estos días grises,
...poco a poco... poco a poco.

lunes, 26 de octubre de 2009

Menos humanos

Me encontraba, como todas las mañanas, abriendo las puertas de la asociación, iniciando los equipos, encendiendo las luces, en definitiva preparando el local para realizar nuestro trabajo mientras llegaban los compañer@s para empezar a atender al público.
De repente, aparece una hombre de mediana edad, no muy bien vestido ni aseado, con cara de preocupación que había bajado del comedor que hay en la primera planta y me comenta que si podía llamar a una ambulancia, que uno de los usuarios no se encontraba bien.
En plan Nacho Cano, esto es, mientras una oreja escuchaba al 112 él me iba hablando del paciente por la otra, e iba respondiendo a las preguntas... “unos 56 años, echa sangre por la boca, no hay aparente razón de un golpe, parece interno, era bebedor, me dicen que tiene el hígado hecho polvo...”
Seguimos las indicaciones de la operadora, esto es, ponerlo tumbado y de lado, y que no coma ni beba nada (esto último ya lo intuíamos...) y esperamos a la ambulancia... que llegó a los pocos minutos. Mis felicitaciones a los mismos.
La calle donde estamos la acaban de arreglar. Esta preciosa... el problema es que antes podíamos aparcar y ahora no, además de que han puesto unas aceras bastante anchas. Por lo menos, podían haber respetado el espacio reservado que teníamos, que hacía muy cómodo si alguien quería dejar ropa, o si tanto los del comedor como nosotros necesitábamos cargar y descargar lo teníamos más fácil que ahora.
En fin, centrándonos, la ambulancia no mira esas cosas. Es un urgencia... no va a buscar primero aparcamiento y luego atender. Es lo que faltaba. Así que rápidamente se forma una cola y exactamente al minuto escucho que empiezan a pitar.
Lo primero que pienso es que el que ha pitado está muy lejos y no se ha dado cuenta de la situación... pero mi sorpresa fue comprobar que la que pitaba estaba un coche por detrás de la ambulancia ¿#@€$%&/$%? Se trataba de dos mujeres de mediana edad, con un niño con cara de dormido en el asiento de atrás. O sea, llego tarde al cole y a la tostada que me voy a tomar con mi amiga de “desayuno light”, esto es, café descafeinado con sacarina y una viena integral con zurrapa.
Uno de los que estaban en la puerta del comedor le advierte de que se trataba de una urgencia, y le llama la atención... sus palabras exactas fueron “¿Es que no has visto de que es una ambulancia o estas ciega?”. Aun así, el de la ambulancia, al escuchar los pitos, baja y hace lo que puede por pegar la misma a la pared, subiéndose a la cera. El tráfico fluye, y la mujer al pasar por delante del usuario que la recriminó... y a esta señora (por decir algo) no se le ocurre hacer otra cosa que sacarle el dedo y como una energúmena le dice de todo menos bonito. ¿#@€$%&/$%?
¿Hasta donde hemos llegado? ¿Que clase de humanidad tenemos? ¿Como podemos ser tan egoístas? ¿Como se puede ser tan ruin? Ante una urgencia, ¿es más importante lo que yo tenga que hacer, sin mirar el que, ni a quién?
¡Que asco! ¡Que asco! Me avergüenzo de mi raza.

martes, 20 de octubre de 2009

Dando ejemplo

Sorprendentes han sido las declaraciones de D. Diego Armando Maradona al término del partido contra Uruguay y en el que la Selección Argentina se jugaba entrar en los mundiales de Fútbol que se celebrarán en Sudáfrica en el 2010.
“A mamarla... con perdón de las mujeres que se encuentran aquí (en la sala de prensa)... a seguir mamándola”. Parece ser que dichas declaraciones, aclaró “el pelusa”, iban dirigidas a los periodistas detractores (o sea, todos) y a los que no confiaron en el equipo.... pues menos mal... ahora solo queda meterte contra la otra mitad del mundo (que les trae al pairo el fútbol).
Dicho sea de paso, no contento con todo esto, también las expresó en el autobús del equipo haciendo gestos muy específicos aclarando aún mas las mismas, a través de la ventanilla... por si no nos había quedado claro.
O sea, que si tu estilo de juego es coger a once tíos y juntarlos ahí de cualquier manera, y que salga el partido adelante por una genialidad de uno de los jugadores (en plan como hacías tú) y no sale y pierdes y le echas las culpas a los nenes sin asumir tu parte de culpa... entonces por ir en contra... a mamarla. “Pos” vale.
Cuando eres adulto y observas este tipo de conducta, para mas INRI en un personaje público, estas curado de espanto. Incluso puedes entender la presión, el momento “en caliente” que juega muy malas pasadas, que no te entiendan... pero es que han pasado los días y no se ha oído una disculpa clara. Es más, la culpa fue de determinados jugadores.
Pero el mundo no sólo está lleno de adultos ... están los niños y adolescentes. ¿Que le estas enseñando? Bueno, ahora cada vez que algo no salga “a mi manera”, sin escuchar, sin dejarme aconsejar, sin hacer cambios significativos, sin “tom ni son”... “a chuppaalllla” (como decimos aquí).
Precioso. Muy bonito. Diego..., Dieguito..., “Pelusa”..., mira que fuiste grande como jugador y ahora lo de ser mal entrenador ya se ve... pero por lo que veo lo que demuestras con esto es que eres peor persona... por cierto, creo que Pelé fue el mejor jugador del mundo sobre un terreno de juego... y si no te gustan estas declaraciones personales... “ya sabes...”

miércoles, 14 de octubre de 2009

Un Nobel para un novel

Como sabreis ya, recientemente se ha concedido el Premio Nobel de la Paz al recién electo Presidente de los EEUU, Barack Obama. Al enterarse de la noticia sus palabras no pudieron ser más certeras. "Me siento honrado, pero creo que me llega demasiado pronto". Efectivamente, también media humanidad piensa lo mismo.
Ahora sería más honrado que usted declinara tal honor. La verdad es que poco ha hecho. Acaba de llegar "al trono" y ya le han dado un premio. Y esto, lejos de lo que se supone, es hasta contraproducente, ya que a nadie se nos premia por nada.
Sí que es cierto que su campaña para ganar la presidencia fue innovadora, cargada de ilusión y esperanza para dar respuestas a un pueblo desesperado... y por extensión, a muchos que en el mundo esperaban que arreglara la crisis... estos últimos, ya que hablamos del tema, un poco ilusos... sobre todo porque tenían que haber cambiado a sus propios dirigentes, y no buscar soluciones fuera, donde no las hay.
Por otra parte ha hecho historia, siendo el primer Presidente negro de USA... y además, con ascendientes árabes... ¡toma castaña! Esto sí que es histórico... Pero lo cierto que una vez que Vd. ha llegado al poder, está teniendo más cortapisas y problemas que soluciones. No en vano, es la primera vez que oigo que se grita en plena intervención suya, en una comparecencia ante su Congreso, llamándolo "mentiroso".
Cada vez que mueve ficha, se le echan encima. Parece que camina en una cuerda floja, y el resultado de cada paso que da hace que la propia opinión pública estadounidense se pronuncie... y baje puntos en sus tan estimadas encuestas.
Pero en realidad, lejos de criticarle, lo que viene a decir esta entrada en tono de protesta, es en definitiva que usted no tiene la culpa de haber recibido tan prestigioso galardón... los que tienen la culpa son los que lo otorgan... que hay muchas más personas que se lo merecen que seguro que tenían más bagaje que usted, y aunque no fueran perfectos (como todo bicho viviente, que no somos santos) seguro que no serían tan tremendos sus fallos como los que ha tenido, tiene y tendrá su país... y más cuando hablamos de PAZ.

martes, 6 de octubre de 2009

Más bolsas de plástico

Como sabréis algunos (otros no), escribí una entrada hace unas semanas hablando de lo que supone la expresión de "judíos conversos", adaptándola a nuestros tiempos. Acababa el artículo mencionando la, a mi juicio, engañosa campaña de retirada de bolsas de plástico de Carrefour.
Parece ser que un representante de Carrefour (no se identificó) participó en el blog dejándome un comentario defendiendo la postura de la empresa. A lo que yo le hice una contrarréplica. Por cierto, una de las cosas que no entiendo es que yo hablaba de bolsas y el representante me contestaba que su empresa ayudaba a mucha gente con sus proyectos sociales... vuelvo a repetir que les agradezco profundamente lo que hacen... pero no mezclen los torreznos con el chocolate, por favor.
Volviendo al tema que nos toca, precisamente el fundamento de este blog (y bajo mi punto de vista, de cualquiera) es ese. Ver distintos puntos de vista, discutirlos y sacar conclusiones hacia un lado u otro. Vosotros mismos.
Gracias a la revolución web 2.0, y aquí mi amigo Andrés Martín lo indica y clarifica con su entrada (gracias Andrés), os dejo una presentación que me envió un amigo unos días después de escribir la entrada antes mencionada, y antes de la réplica del representante de Carrefour. La pongo precisamente para que "alguien", me diga si lo que dice es cierto o si algún dato es equívoco, inexacto o simplemente falso, ya que yo no soy experto en la materia... aunque hay cosas que con el sentido común ya se intuyen...

jueves, 1 de octubre de 2009

Cabezón... en japonés.

El otro día, coincidiendo con un aniversario... :), nos invitaron a cenar (muchas gracias por cierto) a un japonés, que dicho sea de paso era precioso. La comida, que en principio era desconocida para mi paladar, estaba buenísima.
Bien es cierto que ya me avisaron que tenían que explicarme primero cómo mezclar los sabores, ya que de lo contrario, no se disfruta del mismo modo. A esto, un buen vino para acompañar a los manjares nipones, el silencio del lugar con música autóctona de fondo y una conversación tranquila con, lo mejor de todo sin duda, la compañía.
Siempre he tenido una especial devoción por el país en cuestión por muchos motivos. Me encanta su arquitectura, su escala de valores, el idioma, el cine y ahora se suma la gastronomía. El manga es que no me va... y menos los que se disfrazan por la calle emulando a sus “héroes” preferidos.
Y mira que los chavales no hacen daño a nadie... vamos que es un movimiento de lo más pacífico y divertido. Hay dibujos realmente espectaculares que hacen que estos chavales empleen más de dos horas en la caracterización en la vida real.
Bueno, pues siguiendo con lo del restaurante, menos mal que se impuso desde el principio que íbamos a cenar pero disfrutando de los sentidos y del tiempo. Y os explico el porqué. Nada más sentarme a la mesa, después de que me presentaran al mètre y hacer una visita turística por el maravilloso local, me encuentro con la opción de tenedor y cuchillo... o los palillos.
Uno de mis acompañantes fue tan amable (la verdad es que éste siempre lo es... y un peligro también ;) ) que me enseñó un cursillo rápido de manejo de palillos, a lo que me dediqué al momento. Tal era mi devoción que ya hacía prácticas con lo primero que veía encima de la mesa... levantando la servilleta... el tenedor... la piedrecita para reposar los mismos palillos...
Como no teníamos ni idea de que pedir, nos dejamos llevar por las sugerencias de los acompañantes, mucho más duchos que nosotros. Nos iban explicando cómo comernos el sushi, las distintas salsas, el shimi-shanga... espera, que no sé si se llamaba así... bueno, ¡y la madre que parió con los nombres de las comidas!
A esto, yo con mis palillos intentando probar algo... y como os dije, menos mal que se impuso lo del tiempo, ¡porque estuve peleándome con los palos y la comida más de dos horas! Tuve nada más que un momento de debilidad (a parte de la sopa de pato) cuando cogí el tenedor y me zampé una especie de espaguetis gordos con carne y verduras, pero al notar el sabor metálico del mismo, volví a los palillos... de ahí, que pienso que más que cabezonería (que la tengo) era más bien la importancia de notar lo máximo posible el sabor.
Moraleja: Aunque me duele la mano, disfruté como un enano... y esto puede llevarse a otros aspectos de la vida... no seáis malpensados, que os veo.