jueves, 3 de septiembre de 2009

Historias en la historia

Hoy, voy a extender las referencias que hice a ciertas anécdotas de Salamanca, por si alguno no las conoce todavía.

Beatriz Galindo, posteriormente apodada “La Latina”, fue una valiente y culta mujer adelantada a su tiempo. Tuvo la osadía, en pleno siglo XV, de disfrazarse de hombre para acceder a los estudios de la Universidad de Salamanca.
Al ser descubierta le echaron, pero llegó a oídos de la Reina Isabel “La Católica”, que lejos de castigarla, la llamó a la corte y pasó a impartir clases de Latín a la Reina.
De ahí, el apodo. Actualmente tiene dedicada una calle en la ciudad de Salamanca, y todo un Barrio en la capital, Madrid.

Fray Luis de León, tenía una cátedra de Griego en la Universidad de Salamanca, allá por el siglo XVI. Al humanista religioso no se le ocurrió otra cosa que llevarle la contraria a la Santa Inquisición. Posteriormente me he enterado que prefería la Biblia en hebreo más que en Latín. Pues le cayeron 5 añitos a la sombra (es que estos antes no se lo pensaban dos veces). Cuando fue liberado, volvió a la cátedra y el primer día de clase, sus primeras palabras fueron: “Como decíamos ayer...”
(Ahí, con dos coj....)

La expresión “irse de picos pardos”, viene de la época de Carlos III, que impuso a las prostitutas, para diferenciarlas de las demás mujeres, se pusieran unos picos pardos en las enaguas. En Salamanca, en época de Cuaresma, las prostitutas tenían prohibido pasear por el centro de la ciudad.
Cuando acababa la misma, los estudiantes (¡cómo no!...) cogían las barcazas y cruzaban el río que separaba el centro del extrarradio de la ciudad donde les esperaban las prostitutas. Como recompensa por ir a recogerlas para llevarlas al centro (no seáis malpensados), todos se sentaban a merendar en la orilla. Actualmente, el día de la patrona, se cruza el río en barcaza (lo de las prostitutas me huele que no se hace...). :)

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