sábado, 26 de septiembre de 2009

Clases... y clases

Es curiosa las diferencias que se dan cuando entre amigos o familiares se habla sobre lo de ser funcionario público o bien trabajar para la privada. Cuando las vacas son flacas, los funcionarios viven muy bien y no se merecen lo que tienen... en cambio, cuando son gordas, ni de coña es rentable ser funcionario, que ganan una miseria en comparación al pelotazo que se da en la privada. Es lo que tiene... en la privada hay altibajos y te gustará más o menos según donde te encuentres dentro de la curva (sobre todo si estas en la puta calle)... y en la pública, tienes un sueldo para siempre pero que no te va a hacer rico.
Pero todo el mundo se olvida, a mi entender, de una tercera opción que existe en nuestro mercado laboral. La política. Realmente no estás en la privada... pero vamos, que te eligen a dedo y ya estás dentro, en la pública, no hay problema. Después, lo único que te tiene que preocupar es no perder tu puesto, cueste lo que cueste.
No tienes por qué devolver al pueblo la confianza que puso en tí... no tienes por qué cumplir con lo que has dicho.... no tienes por qué representar a los que te votaron... no tienes por qué decir la verdad, ¿para que?... no tienes por qué justificar lo que haces o con quién lo haces (con caudales públicos, me refiero).
Sin embargo... sí tienes por qué subirte el sueldo cuando empieza la legislatura... sí tienes por qué desestimar a tus contrarios con sus últimos escándalos en vez de hacer brillar tus propios triunfos... puedes mentir lo que quieras, que a los dos días se olvida lo que has dicho... echa la culpa a otros, total, el pueblo se lo creerá porque es un ignorante de mierda...
Tenemos dietas injustificables... porque me lo merezco. Tenemos abusivos kilometrajes (incluso en aviones)... porque yo lo valgo. Cobro en bolsas de basura... porque me gustan los pelotazos... etc..., etc..., etc.
Incluso puedo contradecirme a unos niveles que no podamos entenderlo, esto es, me saco una foto con “el Obama” y mis niñas, pero no saques a las menores por la ley de protección del menor .... pero si mi niña quiere abortar, que vaya a una farmacia sin mi conocimiento y que se tome la píldora y aborte...¿¿¿%$=)(“^*???
Sr. Presidente, usted y su política dan pena... me encanta cuando dice que “hemos abierto una nueva etapa...”, ya no sé cuantas ha abierto, pero cerrado, lo que se dice cerrado, ninguna hijo.... ah sí! la ley de matrimonio homosexual (que a ellos les trae realmente al pairo) y la ley del aborto en las menores (sin el conocimiento de los padres y los consejos contrarios de los jueces). El problema es que el pusilánime que hay en la oposición es como usted de torpe, pero en el otro bando. A ver si deja, Sr. Rajoy, de defender lo indefendible, deja de rajar y le dice realmente al gobierno como tiene que hacerlo en materia económica, con planes y datos reales.
Así es como de debería ganar la confianza del pueblo... ¿o es que te da miedo seguir calentando el banquillo porque otros seguirían en su puesto gracias a logros que no han sido suyos, sino tuyos, pero que han sabido transmitir a la masa como propios?... ay!... este PER (y sus vestigios) nos va a hundir!

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