miércoles, 22 de julio de 2009

Se vende virginidad

Me ha llegado a los oídos que una mujer de 28 años subasta su virginidad por Internet. Todavía me chirrían los mismos. Si mi abuelo levantara la cabeza... jejeje. Bueno, analicemos el caso por partes.
En la noticia cuenta esta chica que es de “profundas creencias religiosas”. ¡Joder, pues menos mal!... si no fuera así, ¿que haría esta mujer?
Que no habrá caricias ni besos... ole!, que bonito es hacerlo la primera vez... te va a encantar. Me recuerda al chiste de dos hombres en una isla desierta y como no habían hecho el amor en años se deciden a hacerlo entre los dos... y cuando están en pleno acto, uno le mordisquea al otro la orejilla, y de repente se vuelve y comenta: “eh!, sin mariconadas”. :)
Que lo hace por 15.000 €, y que dicha “pasta” es para paliar los gastos de su madre enferma. Muy loable... no sé, quizás es que ya ha intentado de todo y no le sale nada... y ha tenido que tirar por estos derroteros. No sé, no sé... ¿la seguridad social no lo cubre, verdad? Ya me parecía a mí...
Cada uno es libre de hacer lo que le de la gana, mientras no dañe a nadie... ya... que uno pague por sexo (aunque no lo comparta) lo entiendo... lo que no entiendo que sea por una virgen. O sea, pagas por la inexperiencia. ¿No es mejor que una con experiencia te dé el revolcón del siglo? O a lo sumo, que se comparta el buen rato debido a que la experiencia sea pareja, ¿no?.
Aunque pensando mal, y aquí me disculpáis si soy duro, lo tuyo es de órdago, cariño. En el mismo pack va una noche de pasión (con el que elijas tú), que te quiten el San Benito de "virginidad a los 28", y que encima te paguen una fuerte suma de dinero. Aquí lo único "puro" que has introducido es la palabra "virgen", porque en realidad demuestras uno de sus posibles antónimos... y además "de lujo"... y que conste que te lo digo con todos mis respetos. Mira en el diccionario, a ver si me equivoco.
Creía que había cosas que simplemente se regalaban... y más cuando son de corazón. No creo que haga falta llegar al matrimonio para regalar lo que vendes... con que se lo des al que te parece adecuado en ese momento, vale. Pero compruebo, a mi pesar, que "el dinero lo compra todo"... que "todos tenemos un precio"... Mi temor es que cuando se acabe el dinero... ¿que será lo próximo que venderás?
Ofertas, ya ha tenido... pero ninguna le convence. Normalmente porque se pasan en las peticiones y no aceptan sus “estrictas” condiciones. Es que me imagino a esta chica con el camisón de las abuelas, con un “agujerito en los bajos”, esperando al mozo, en un acto que me recuerda a “introduzca aquí las monedas, su tabaco gracias”.
Me río de todo esto... pero lo más curioso es que me parece una historia tan triste...

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