miércoles, 8 de julio de 2009

Poderoso caballero es Don Dinero

Ya uno no recuerda el momento en el que descubre, no sin pesar, que cualquier cosa que pudiera mover al mundo, suele sucumbir ante sus pies. Hoy en día se compra la ilusión y el optimismo con un buen fajo de billetes... por no enumerar el resto...
Buscamos razones para el consumismo sin freno. Fallas a un ser querido y te sientes culpable, quieres demostrar algo más a la persona amada, si celebramos algo... quizás sea mejor si un día te sientas enfrente de esa persona, agarras su cara y con tranquilidad le dices sinceramente que la quieres... y así, podríamos rebatir la teoría.
Quiero un viaje pero a todo tren, un coche mejor, una casa de ensueño, salir a todo trapo... quizás si dejáramos de mirar a nuestro vecino o amigo por encima del hombro y vivas tu vida acorde a lo que realmente necesitas, seas más feliz.
Soy de los que piensa que tu felicidad es inversamente proporcional al numero de regalos/compras inútiles que recibas/realices... e incluso algunos siendo útiles, no son tan necesarios... cuando en realidad esta felicidad material es efímera... “es que tengo que poseerlos, es el último grito, es que yo lo valgo... miiiii tesoooroooo”. :)
Compra el último juguetito del mercado a los aficionados de tu club, que nada más que con la venta de las camisetas (2 por minuto) lo amortizas enseguida... y así, del tema deportivo nos olvidamos por completo... O mejor, oye que si eres un artistazo en vida pero no vendes mucho, muérete, el morbo está servido y el resto se hace sólo... para irte al otro barrio sin saberlo.
Y así, nos olvidamos poco a poco de la esencia de las personas. Somos máquinas de hacer o gastar dinero, muñecos de trapo al antojo de nuestros propios errores, que cometemos una y otra vez y que nos convierte en esclavos de nosotros mismos, prisioneros en una celda que hemos forjado con nuestros antojos... y lo peor es que no sabemos ver más allá de estos barrotes...

1 comentario:

  1. tienes toda la razon, a que extremo hemos llegado los humanos. esto esta mal y creo que la poca gente que logre entenderlo esta muy superior a los demas que compran su felicidad con dinero.

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