sábado, 20 de junio de 2009

Y llegaste tú

A quien le concierna...

Como la miel a los labios,
el sonido al sordo,
la vista al ciego,
como la voz al ruiseñor.

Como el mar a la playa,
la luz a las sombras,
el fuego al hierro,
como oasis en desierto.

Como las manos a la guitarra,
el camino a los pies,
la sonrisa a la boca,
las curvas al cuerpo.

Como el latido al corazón,
los pensamientos a la memoria,
el aire a los pulmones,
los sentidos a la piel.

Como la paz al descanso,
el sueño a la pesadilla,
el amanecer a la noche,
la calma a la furia.

Como la vida donde no había,
el agua a la sed,
lo dulce a lo amargo,
... así llegaste tú.

2 comentarios:

  1. ¡Muy bien, poeta! Sencillo y directo, como los que nos gustan.Lo dicho, la noche es una magnífica musa.
    De la sensibilidad de Arbaro mejor no hablar...

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