jueves, 18 de junio de 2009

La Charla

En esta época, cuando finaliza el curso escolar, solemos analizar los resultados que nuestros alumnos de Apoyo Escolar han tenido a lo largo del mismo, y como es inevitable les cae a los que han suspendido la típica “charla” del pesado de turno, esto es, yo.
Quiero pensar que sacarán provecho de la misma, aunque mucho me temo que no va a ser así. Por lo menos no a un 100%. Con la mitad me conformaría. Pero eso de estar hablando y que asientan con la cabeza mientras tienen los ojos fijos puestos en mí y realmente están pensando que “a ver cuando termina de hablar este tío”... sin realmente escuchar... ensimismados... bostezando... hace que se me caiga el alma a los pies.
El otro día me preguntó un alumno que quién era William Shakespeare... tras un silencio abismal, con cara de sorprendido y tras explicárselo, pensé. “Bueno, quizás no lo sabe porque es de otra generación a la mía, no se lo han exigido, no se lo han explicado, no le suena de ninguna película que haya visto (ya no digo libro leído, porque eso es mucho exigir)...”, pero cuando ya me quedé de piedra es cuando me preguntó seguidamente, “¿Y Salvador Dalí? Bueno, chaval, es que lo tuyo no tiene nombre”, respondí.
Y de eso trató la charla de este año. Que uno no estudia porque se lo exijan. Que uno debe estudiar para abrir su mente, por inquietud, por saber más, por admirar las cosas, por profundizar en terrenos desconocidos, por encontrar otros mundos, por entender, por viajar, por no quedarse atrás, por mejorar e incluso ser mejor persona, por comprender, por aprender y por un sinfín de motivos.
Y no se estudia por un premio, por una play prometida (si es que tienes dinero), por una bici, por las vacaciones, por el verano, por permitirme todo lo que yo quiera, por la ley del mínimo esfuerzo, por obligación, por hacer la tarea que si no me castigan, por bajar antes a la calle... así, quizás con el tiempo, y rogándole a Dios porque deje llenarte esa cabeza ocupada ahora de pajaritos, no serás un verdadero cenutrio!

5 comentarios:

  1. El problema es que ellos no lo ven como nosotros.No tienen nuestra edad ni nuestras responsabilidades.Pero estoy segura de que no todo cae en saco roto, es cuestión de perseverar, alguien escuchará y algún día estará agradecido de que te hayas tomado tu tiempo en esa charla. Un beso.

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  2. Además, intento ponerme a su nivel. Les pongo ejemplos como...
    - si estuvieras hablando con la chica que te gusta, y le preguntas si le gustó la peli "El Sr. de los Anillos" y ella te contestara que le gustó más el libro. ¿Que harías?
    - Y si ella te dijera que le encantaría ir de viaje a Praga... ¿no te gustaría saber donde esta?
    - Y si vas al cine y te cuesta la entrada y las palomitas, etc... 19,20€ pero te han cobrado 21,35€, ¿repasarías la cuenta? ¿Te conformarías y confiarías como un lerdo?
    Y así, a veces, alguno sí que me escucha... pero bueno... por intentarlo que no quede.
    Gracias.

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  3. que buena paquito, pues pregúntale a ese chico, si sabe que significa el término, cultura general.

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  4. Pues seguramente contestaría Cultuque?
    :)
    Un abrazo.

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