domingo, 31 de mayo de 2009

Agradecimientos

Bueno, ha llegado el momento, aunque suene a tópico, de agradecer a todos vuestras visitas a esta ventanita al mundo. Lo digo con total sinceridad y sin ningun tipo de peloteo, ya que sin vosotros, no hubiera sido posible que llegaramos a las 2000 visitas, en tan solo tres meses... que locura. A la mayoría de vosotros no os conozco personalmente. Sois de distintas partes de España, muchos también de Sudamérica y unos cuantos del resto del mundo. Pero en cierta manera, estamos unidos por estas opiniones que cuando querais podemos debatir o pensamientos con los que os podeis sentir identificados... o no.
A todos os quería agradecer que perdierais un minutito de vuestro apretado tiempo para leer. Puede que esos momentos os hagan olvidar otras cosas, o que reflexioneis sobre otras que habeis experimentado o por el contrario, saber lo que se siente. De cualquier manera, esto es lo que tiene Internet. Que podemos comunicarnos, da igual donde estemos, quienes seamos o que queremos. Que tengamos distintos puntos de vista, que sintamos las cosas de diferentes maneras, o que simplemente queramos pasar el rato.Da igual cual sea el motivo por el que has elegido este blog. El simple hecho de pararnos y escuchar a alguien lo que tiene que decir, ya es un motivo de que demuestra una gran humanidad, más valorable aún en estos tiempos en los que vamos a la carrera.
Sólo una petición para el futuro, si se me permite. Algunos de vosotros ya han puesto comentarios a los pensamientos u opiniones aquí vertidos. Me encantaría que lo hicieran también los que aún no lo han hecho... y los que ya lo hacen, que sigan. Por supuesto, siempre que tengais tiempo y ganas. Mi padre me enseñó muchas cosas, y una de ellas es que "es de bien nacido, ser agradecido". Así que me reitero. De verdad, muchísimas gracias a todos.

jueves, 28 de mayo de 2009

El Pelao

Es curioso la pereza que da, a veces, realizar algunas pequeñas cosas que son necesarias en el día a día. A mí me pasa cuando tengo que pelarme. No paran de recordarmelo cuando lo necesito, ya que soy un desastre para estas cosas.
Cuando era "chiquetito" odiaba el día que me cortaban el pelo. Antiguamente no era tan normal lo de ir a la peluquería. Es más, el término "estilista" era de ciencia ficción por lo menos. Lo que se hacía es que tu madre agarraba las tijeras y te ponías a rezar. La mujer hacía lo que podía, dentro de sus limitados conocimientos. Una vez terminada la tarea, tenías dos opciones... en la mayoría de los casos te enfadabas... o te ponías directamente a llorar... ahora que lo pienso, hacías ambas cosas. :)
Para colmo, en mi caso, se me levantaba mi antiguo pelo rebelde de la coronilla a modo de "floripondio", con lo cual el desastre era aún mayor. Luego, ibas a clase donde todo el mundo se percataba del accidente que habías sufrido. "El que pela, estrena", y te metían un cate en la cabeza, ahí!, con ganas!, que por tí no quede!. Y si eras grandote, como yo, pues lo hacían todos a la vez, para que no pudieras negarte. Después, unas risas y pa'lante. Igualito que ahora, que denunciaría a la clase por acoso escolar, al profesor por no estar al quite, al colegio por permitirlo... y de paso a mis padres por maltrato infantil psicológico.
A lo que iba, que me pierdo. Luego, volvías a casa, donde mi hermano mayor repetía el mismo acto que mis compañeros y mis hermanas ponían cara de susto a la vez que le preguntaban a mi madre qué es lo que había hecho conmigo. Al ver mi cara de desesperación, ellas que son más sensibles, correspondían con la típica frase de que estaba muy guapo... pero no paraban de reirse las muy jodías.
Por la tarde, bajaba a la plazoleta con los amigos y nada, me llovían más collejas. Que día más bonito!... a ver cuando acaba de una vez!... me estoy desesperandoooooo! :) Cuando llegaba a casa, la primera que se daba cuenta de mi maravilloso día era mi madre. Me cogía de la barbilla y me decía "cariño, piensa que burro trasquilao, a los tres días emparejao". En ese momento no le entendía muy bien, pero la frase tenía su peso y una verdad encerrada como un camión de grande. Y antes de irme a la cama, para animarme, me decía algo que entendía mucho mejor... que era el rey de su casa.

martes, 26 de mayo de 2009

Esperanza

Fuera ya del horario, inmerso en el papeleo diario, oigo unos pasos que se acercan por el pasillo. Paraste frente a mi puerta y quedaste allí, inmóvil frente a mí.
Seguía con la cabeza gacha intentando terminar lo que había empezado y dispuesto a que la interrupción fuera mínima, creyendo que eras algún compañero que había olvidado algo. Alzo la mirada y entonces creí ver a un fantasma. Cerre por un momento mis ojos y tras suspirar los abrí. Eras tú y estabas frente a mí. Al fin y al cabo, ÉL no te dejó marchar.
Me levanté de la silla y caminé hacia tí. Sin mediar palabra ofreciste tu mano que yo estreché mientras con la otra apoyaba aún más el gesto cogiendote del antebrazo.
Tras saludarme, me pediste disculpas que yo no quería, pues tú mísmo te juzgaste y te sentenciaste a muerte. Llevabas dos días fuera del hospital, reuniendo fuerzas para volver a vernos, y poder mirarme a los ojos. Has comprendido el valor que tiene la vida.
Como siempre hacías antaño, me pides el cigarrillo para fumarnoslo en el patio y así, poder tener nuestra antes acostumbrada charla, que casi veíamos perdida.
Hablamos de que aprendieras de los errores, que no toda la culpa era tuya y que pensaras que era un milagro tenerte de nuevo entre nosotros. Que hay gente que le importas y que te lo han demostrado. Que lucharas por los tuyos. Que miraras las cosas con perspectiva de futuro. Que lo malo no dura para siempre. Que no jugaras con la muerte, que es muy caprichosa... y que la vida es nuestro don más preciado.
Y antes de despedirte, te sonreí y te dije. "Con el susto que me has dado creo que me he ganado el derecho de decirte que ¡eres un pedazo de cabrón! Tú asentías mientras sonreías y me dijiste que nos veríamos el Lunes.
Volví a mi oficina y senté todo mi peso, más aliviado, en la silla... hoy he borrado la muesca que puse hace poco del lado de los fracasos.

viernes, 22 de mayo de 2009

Intereses

Esta semana nos han sorprendido con la noticia del descubrimento de un fósil que "parece ser" el eslabón perdido en la cadena de la evolución del hombre.
Con esto puede demostrarse aún más lo que defendía Darwin hace doscientos años, que no es exáctamente lo que nos han contado, o lo que creemos saber.
Lo que son las cosas. Este hombre se llevó un tercio de su vida investigando y documentando este hecho. Otro tercio lo mantuvo en secreto por respeto a su mujer, que era tan creyente que temía hacerle daño con sus descubrimientos, cosa que hoy en día no está tan reñida. Inevitablemente, al ver que algunos colegas empezaban a acercarse a sus teorías, tuvo que desempolvar sus estudios para que reconocieran su tremendo, tedioso y avanzado trabajo.
Pero, como siempre suele pasar en estas cosas, tuvo que llevarse el resto de su vida hasta su muerte dando conferencias desmintiendo los comentarios de sus detractores.
Estos, tuvieron la feliz idea de interpretar a su antojo los descubrimentos de Darwin, en un intento de acallar sus magníficos estudios. Si nos remontamos a los tiempos de Darwin, todo este embrollo era un aténtico escándalo que, sobre todo, atentaba contra cualquier religión. Y eso, no conviene amigo... "business are business" como diría mi amigo Angel.
En realidad, Darwin nunca dijo que "el hombre desciende de el mono", que es lo que sus detractores pretendían que el pueblo y la comunidad científica creyera. De hecho, como ya dije, todavía hay alguno por ahí que se cree esta mentira. Lo que él afirmó es que "el hombre y el mono descienden de un animal común".
Y es que, Sr. Darwin, aunque el hombre haya evolucionado, en ciertos aspectos, como por ejemplo en la malicia por anteponer sus interes, sigue siendo un hijo de la gran... Por lo menos, esta noticia refuerza su teoría... aunque estoy seguro de que ambas cosas vd ya las sabía.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Esclavo de ti

Te han escrito, leido, hablado y escuchado... y aún así no te comprendo. Inspiras, pero tambien expiras. Cortas el aliento... "respira, respira"... y suspiras.
Unión de almas que como un adicto necesitas cubrir... atraes, creas, convives, alegras, completas... das energía.
Afecto que entregas por completo al sentirte en uno mismo. Requiebros de suavidad con caricias que hacen tu voluntad hasta sin mi consentimiento... me lleve tu corriente o nade contra ella. Tú siempre haces que vaya a tu antojo.
Dejas correr cosas que de otro modo serían impensables. Idealizas sin motivo o razón, irracional como tú mismo. Te puedo hacer hasta propio en un cúmulo por mi mejora.
Eres el fuego que arde y calienta, pero que no quema. Capaz de mover montañas y aunque injusto a veces, eres siempre de buena voluntad. Triunfas en la amistad y con la buena compañía.
Galante con arte, cortejo sin fianza a obtener recompensa alguna. Haces que sufra, ¡que no hay excusas! Enloqueces, haces que tiemble aún teniendote, y que huela a soledad cuando te ausentas.
Aunque tienes tu alto precio, éste nunca podrá pagarse con moneda alguna. Pobre el que nunca te haya conocido, infeliz el que no supo retenerte. Alegre el que pudo recuperarte, ilusión al que te encontró cuando te creía perdido.
Decisivo a lo largo de la historia, impensable tu inexistencia. Por tí hasta han luchado los más importantes en las batallas más gloriosas conocidas por el hombre... y grandes imperios han caido.
¡Ay, amor, amor!... el motivo de tu ser es una contradicción... ya que cuán feliz has hecho al hombre... y cuán desgraciado también... ¡que tranquila sería la vida sin ti... y que insulsa!

lunes, 18 de mayo de 2009

Vete a la porra

Aunque más de una vez hemos utilizado esta expresión, quizás no se sepa que su uso se remonta a las batallas que en Flandes libraban nuestros Tercios. Parece ser que cuando acampaban, se colocaba una porra en el centro del campamento, y a su alrededor se colocaban las armas más importantes y a los soldados más novatos para su mayor protección. Pero también, cuando algún soldado era arrestado se le ordenaba que se sentara cerca de la porra. De ahí hasta nuestros días.
Claro, que otra forma de decirlo se puede atribuir a cuando te "mandan a hacer puñetas". Las puñetas eran la parte más cercana de la manga que antiguamente se realizaban con bordados y puntillas, que ornamentaban algunas camisas y vestidos. Eran realizados con hilo a modo de figuras muy laboriosas en las que se tenía mucha paciencia para su confección. O sea, "coge una escoba y vete a barrer el desierto".
Acercándonos más a otras expresiones más utilizadas está nuestro clásico de "vete al carajo". Perdonen si les parezco soez. Nada más lejos de mi intención, ya que la expresión proviene de la edad media y está relacionada con los barcos. En nuestras naves antiguas, había un lugar donde los marineros se subían para divisar tierra, obstáculos o enemigos. Como os podeis imaginar, el sitio estaba en todo lo alto del barco, y dada también su estrechez, tampoco era un lugar que fuera de la devoción de los marinos. Es más, los arrestados también los enviaban a modo de castigo. Por no imaginar las inclemencias del tiempo que tenían que sufrir.
Que digo yo, que estas expresiones parecían otra cosa que lo que realmente quieren decir, ¿verdad?. Bueno, mientras no nos manden claramente "a la mierda", como decía el gran Fernando Fernán Gómez... ¡porque ésta si que realmente viene a decir lo que expresa!

sábado, 16 de mayo de 2009

No te des por vencido

Duros son los golpes que has recibido. Estas en el suelo, tumbado sobre tu propia sangre. La adversidad te mira con desdén desde arriba. Su sonrisa delata lo que todos saben... que estás vencido.
Debes levantarte. ¡Levantate! Sacas fuerzas de donde no hay y pones una mano sobre el duro asfalto para luego la otra. Flexionas y arrastras tus piernas, hasta que consigues una posición fetal. Tu enemiga se ríe, pero porque se sorprende.
Te echas hacia atrás por inercia y como un muñeco de trapo quedas de rodillas ante ella, con los brazos ensangrentados en cruz. Tu enemiga arquea una de sus cejas. Ahora no sabe qué hacer.
Es hora de que la mires a la cara. Es hora de que afrontes que ya no tienes miedo. Fijas tu mirada en la suya, y esbozas en tu maltrecha cara una leve sonrisa roja. Los ojos de la adversidad se redondean. Está sorprendida.
Entonces te ríes y poco a poco vas levatando el tono, te carcajeas, tu risa es tal que da miedo. Tu enemiga no da crédito a lo que contempla. Admira tu entereza y a la vez un escalofrío se apodera de ella. Su esfuerzo por machacarte también la ha cansado.
Ya no te queda aliento, no tienes salida, ya todo te lo has jugado en esta última carta. "Que poco tienes que perder ya, que ya no te importa nada", piensa ella... y exhausta, se vuelve, y se pierde en el horizonte.
Tú miras al cielo que se vuelve estruendo al son del enorme grito de desesperación que has elevado... y te conviertes en amargo llanto. Las lágrimas se entremezclan con tu desgracia. Tu cuerpo tirita, combulsiona y te abrazas a tí mismo. Maltrecho, sales de esta batalla.
Levantate ¡Levanta! Subes una rodilla, clavando la otra de soporte. Tiemblas, pero ahí estás, de pie. Dando un paso detrás de otro, te refugias para curarte las heridas, esperando un próximo reto.
Desgraciados aquellos que se crucen en el camino con las grandes adversidades... no solo por lo que conlleva, sino por el temor a perder su espíritu de lucha.

jueves, 14 de mayo de 2009

Orgullo Vasco

Esta semana hemos salido un poco futboleros con la entrada anterior y esta misma,la verdad, aunque he de decir que siempre le busco el lado más humano que el lúdico. Y, advierto, que no hablo de política, como otros interesados intentan casar con sus intereses ante cualquier acontecimiento importante, como es la Copa del Rey.
Fué un partido con mucha emoción, donde el Athletic puso la garra y el Barsa puso el juego. Y como me temía, ganó el mejor. Pero lo que quería destacar es la gran afición de Los Leones. De sobra es conocida en San Mamés. Público sabio y respetuoso donde los haya. Ayer cubrieron tres cuartas partes de la entrada en Mestalla y dieron varias lecciones de comportamiento cívico.
Se llevaron los 90 minutos cantando y apoyando a su equipo. Protestaban cada jugada, alentaban a los suyos casi llevabandolos en volandas. No pitaron a su equipo cuando el contrario le dió la vuelta al marcador... no como otras aficiones que ya conocemos. Esto es señorío.
Por supuesto, siempre hay alguna manzana podrida que lanzó una lata impactando contra la cabeza de Dani Alves. La respuesta del público no se hizo esperar. Señalaron al culpable y no pararon de gritarle hasta que la policía se le llevó. Esto es señorío.
Cuando cambiaron a Xavi, jugador-crack del Barcelona y autentico motor de este equipo y de mi querida selección Española, la afición blanquiroja se levantó y aplaudió al buen futbol-toque, a la gracia y al ingenio de este pequeño gran jugador, y olvidó que era el enemigo a batir. Esto es señorío.
Cuando vieron que todo esto no era suficiente, allá por el final del partido, corearon con canticos el nombre del equipo y estiraron al cielo bufandas con sus colores que luego giraron sobre una mano. Hasta la afición del Barsa se sumó al grito de ¡Athletic! ¡Athletic!... lo que yo decía... señorío.
El primer mensaje que me llegó de un gran amigo mío culé no fué "os hemos ganado", "somos los reyes de copas", ni "vaya vapuleo", o "esto es un chorreo". Fué, "pedazo de afición que tienes". Y mira, podría haber encajado todas estas críticas que cualquiera hoy me pudiera decir, y con razón.
Pero lo que no me pueden quitar es que aunque ayer perdieramos la Copa, ganamos muchos de los corazones del resto de España. Que si uno es el rey de Copas, el Bilbao es hoy el rey de corazones. ¡Aupa Athletic, campeón!

martes, 12 de mayo de 2009

Humildad

El ser humildes es una gran virtud en la mayoría de las ocasiones. Digo en la mayoría porque a veces uno tiene que dejarse de falsas modestias y admitir las cosas buenas que hace o que tiene. Tampoco hay que regodearse. Basta con un gracias.
A otros niveles, hay personajes públicos que deberían dar un buen ejemplo. Remitiendonos al futbol podremos encontrar algunos. Es el caso de Andrés Iniesta. Este "chaval" con cara de enfermo y de pequeña estatura se ha ganado los corazones de todos los españoles, sean culés o no. Juega como los ángeles, no abre la boca a no ser para animar a sus compañeros, no se queja de que le pongan en el puesto que sea, no protesta por ganar más o menos dinero, no entra en polémicas, suele recibir muchas más patadas que las que da (que no recuerdo yo ninguna entrada notable que haya protagonizado), campeón con el Barsa de algunos títulos y sobre todo uno de los protagonistas tanto del campeonato de Europa que ganó España como de esta gran temporada que está haciendo el Barsa.
Bien, el otro día se lesiona al final del partido contra el Villareal y lo primero que hace es... echarse a llorar en los brazos de su entrenador, Pep Guardiola. Igualito que otros casos como Ronaldiños, Decos, Ronaldos, Robiños, etc... que más que estrellas han sido estrellitas... o estrellas fugaces a lo sumo. Pero ya se sabe que cuando eres famoso tienes que hacer mucho ruido, que nunca se sabe cuándo dejarás de serlo, y la bolsa hay que engordarla como sea... ¿verdad, Cristiano Ronaldo?
Pues mira, eso parece que a Iniesta, y a otros como él, le importa un comino. Y es que en el futbol, como en la vida, uno debe tener claras sus preferencias. El lo que quiere es hacer bien su trabajo, jugar con espectáculo, ganar, y recibir cariño de sus compañeros y del público. Lo demás, viene por si sólo. Así que lo que toca hoy es sacarse el sombrero ante este albaceteño, dandole las gracias por ser un gran ejemplo para los chiquillos (y no tan chiquillos) de este país, donde nada es gratis y hay que ganárselo, y cuando hayas llegado a lo más alto, manterse ahí arriba... pero sobre todo... con humildad.

jueves, 7 de mayo de 2009

Carta al SGAE

Estimados Señores:
El motivo de la presente no es otro que comunicarles que ha llegado a mi conocimiento la última de las barbaridades que vds. han cometido. Me refiero concretamente al cobro que Vds. han ejecutado por el concierto benéfico en el que David Bisbal actuó sin cobrar ni un duro y que recaudó casi 60.000 Euros para el estudio de una enfermedad incurable de un chiquillo. Soy consciente de que han publicado en los medios que han decidido donar la cantidad a los padres del niño enfermo, eso sí, una vez que la opinión pública ha conocido la polémica noticia. Como excusa Vds. esgrimen como principal argumento que solo estaban cumpliendo con la ley. Ley que han aplicado sin duda con otros cientos de conciertos benéficos y que no han corrido la misma suerte en cuanto a la devolución tan generosa que debieron realizar Vds. Es más, es que ni les deberían haber cobrado.
Esto, en mi tierra, tiene un nombre... o más de uno si me apuran. Vds, señores míos, son una panda de chupopteros y vividores. Se supone que velan por los derechos de los artistas, pero no de todos, solo los de sus afiliados. Se supone que luchan contra la piratería imponiendo un canon indiscriminado a productos, empresas y actividades, y que parte de lo recaudado va para los artistas que por enfermedad pasan por apuros económicos. O sea, que si yo soy un currito autónomo y me deslomo trabajando y caigo enfermo, me arruino y me aguanto... y si me va bien, pues quizás, con suerte, tenga una buena casa y un buen coche... pero nada de 3 mansiones en distintas partes del mundo, ni varios coches, ni irme de fiesta en fiesta... eso solo para la gente "in".
Tampoco se dice de que con la otra parte del dinero, mucho mayor por cierto, están haciendose propietarios de diversos e importantes inmuebles (palacios, estudios, pabellones) en plan macroempresa. Tampoco sabíamos que cada vez que se les antoje, utilizan a las fuerzas del orden públicas ,que pagamos todos, para hacer redadas, a la hora que les de la gana y si es festivo, mejor, que los pubs están abiertos y hay que hacer caja. Una pregunta, ¿podrían devolverme el 10% de mis impuestos destinados al sostenimiento de las fuerzas de orden público, por cada intervención que Vds. les ordenan? No conozco ningún pais donde una empresa privada pueda mandar sobre un estamento público.
No es de recibo que tengamos que pagar un impuesto por un dispositivo o medio de grabación sin saber lo que realmente voy a hacer con él. Es como si me compro una pistola, con licencia porque quiero protegerme y me metan en la carcel porque "puede que cometa un delito". Para luchar contra la piratería no es necesario cobrar un canon, majos, ya que si bajarais los precios de los artículos, quizás los comprarían mas personas... y no me digan que no se puede (y ahí está la realidad de las nuevas tecnologías), que una mínima parte de los ingresos van para los verdaderos curritos de la historia, otra tajada más grande va para el artista y otra gran tajada va para la discográfica o editorial. Y mientras, a lucrarse, ¡con tantas casas en Miami y otros lugares paradisíacos!... y tantas fiestas derrochonas... ¡pues compratela en Grazalema!, que se está muy tranquilito y organizas una cena de amigos, "picha".
Y ahora, con todos mis respetos que Vds. se merecen señores del SGAE, cojan el 10% de beneficio de este blog y ¡metanselo por el mismísimo culo!

martes, 5 de mayo de 2009

Sacrificio

Unos padres deciden meter a su único hijo en un internado prestigioso. El padre es el encargado de comunicarle la noticia. Quiere lo mejor para él. Quiere que se labre un futuro y que cuente con la máximas oportunidades que pueda ofrecerle. El niño piensa como tal, y cree que su padre no lo quiere. Además, anda preocupado porque ve que los padres no paran de discutir. Pasado el tiempo, la madre enferma. El niño visita a sus padres unos días. No hablan mucho, pero escucha una conversación que tienen los padres sin que ellos lo supieran donde la madre le comenta textualmente al padre: "me vas a matar". Poco después, el niño recibe la triste noticia en el internado. Su madre no pudo con su enfermedad y falleció. Entre los muros del colegio, el niño se encierra en sí mismo...
Se hace mayor y estudia lo mísmo que su padre, derecho, con unas excelentes notas. Su padre, un prestigioso abogado decide darle trabajo y retoman una relación, no exenta de rencores, aunque se tratan con cordialidad. El niño que ahora es hombre no perdona a su viejo padre. Le robó los años en los que podría haber disfrutado de su madre. Esta convencido de que su padre hizo, de manera indirecta, que su madre enfermara porque se sentía sola a causa de su absorbente trabajo, de las discusiones de cada noche, de lo frío que se mostraba... Así que solo hablan de trabajo y cuando su padre intenta, con escasa frecuencia, un acercamiento a modo de cenas, cumpleaños, etc... su hijo inventa excusas.
A modo de "flash-back", el joven padre abogado, de orígenes humildes, iba cobrando prestigio en la ciudad. Sabía que estaba superandose asímismo. Pero en casa las cosas no iban bien. Descubre que su mujer le era infiel. Que a causa de su amante consume todo tipo de drogas y que se daba a la mala vida. El padre, entonces, decidió que su hijo no presenciara cómo su madre se consumía. Decidió que no viera como le abandonaba una y otra vez por su adicción, para sólo volver cuando se sentía enferma o cuando necesitaba dinero. Decidió que no presenciara sus agónicos
días en los que llegaba su fin. Pero antes, en un atisbo de piedad, decidió que el niño debía visitar a su madre para que la viera por última vez. Fué entonces cuando el niño escuchó la fatidica frase que su madre, entre delirios y sin saber lo que decía, pronunciaba. Y que marcaría la vida del chico en contra de su padre.
Y su padre, después de tantos años, no sabe cómo hablarle. Sabe de la devoción que sentía el hijo por su madre. Se siente incapaz de faltar a la memoria de su mujer, porque, hasta el mismo día de su muerte... y aún hoy... su marido sigue amándola como el día en que se conocieron.

domingo, 3 de mayo de 2009

El Pavo Real y la Grulla

Siempre me han fascinado la fábulas de Esopo. Son pequeños cuentos, atribuidos a este personaje histórico griego de no probada existencia, que contienen una pequeña moraleja.
Las hay de muchos tipos, aunque una de mis preferidas es la del pavo real y la grulla.
Esto es un pavo real, "que va por la carretera... " :), y se para a hablar con una grulla. El pavo, con recochineo, comienza a vacilarle a la grulla de lo hermosa que era, que si su plumaje era precioso, que si sus plumas eran finas, de muchos colores, que si "mira como atraigo a todos", de que si "fíjate que mosaico en armonía", vamos, una pasada.
A esto que la grulla le responde que sí, que razón tiene, que ella no es que sea muy agraciada... más bien, hasta se puede decir que es fea. Pero, "mis alas me sirven para volar", y de paso, "contemplo las maravillas de la tierra desde el cielo". Así de contundente.
De esta fábula se pueden sacar varias lecturas.
Una de ellas es que cada uno tenemos nuestras cualidades, habilidades y capacidades. Debes conocerte a tí mísmo para saber cuáles son tus virtudes, y cuales tu defectos. Potenciar los primeros y saber tratar los últimos para mejorar. Y en caso de necesidad, saber en lo que puedes competir. El ser presuntuoso, vanidoso y egocéntrico terminan por pasar factura. Hay que quererse, pero sin restregarlo.
A lo que nos lleva a que no debes menospreciar a nadie, cayendo en uno de los peores errores cometidos, la infravaloración. De hecho, esto suele ser un defecto que nos hace débiles, y por tanto, un blanco fácil. No hay mejor arma que la sorpersa.
Por último, la importancia que tiene el saber escuchar, sin interrumpir. Primero porque la persona que nos habla puede que con sus propias palabras se esté "cercando" a ella misma... vamos, el clásico bocazas. Y segundo, porque te está dejando la oportunidad de responderle con toda la información en la mano. Y la posesión y el buen análisis de la misma, amigos míos, es la que te da poder.