lunes, 13 de abril de 2009

El regalo

Bien entrada la primavera, se acerca la época de comuniones, para los que tenemos sobrin@s. Es cierto que se hace difícil pensar un regalo adecuado para l@s peques, ya que por su edad lo que realmente les gusta son los juguetes. Y es que me niego a apotar más cacharros a los armarios de sus padres. La vida ha cambiado tanto que antes con un balón o con una caja de "clicks" eras el niño más felíz del mundo.
Ahora me cuesta reconocer los nombres y las utilidades de muchos accesorios de consolas, videojuegos o nombres de personajes "manga". Será que nos estamos haciendo viejos...
La verdad, es que se ha perdido totalmente el concepto "jugar en la plazoleta", cosa que entiendo dado como está el patio, debido a que no puedes fiarte hoy en día de nada ni de nadie. Aunque se pueda pensar que se trata sobreproteger hemos llegado a un punto que con quitar el "sobre", basta.
Allí conocías nuevos amigos que a los 5 minutos eran íntimos, jugabas a las canicas, al esconder, pollito inglés y muchos más en un derroche de imaginación. Hacías gamberradas que después contaban a tus padres y te castigaban. Reías a carcajada límpia de cosas totalmente estúpidas, dabas tu primer beso y te avergonzabas, te manchabas o te rompías la ropa para inmediatamente pensar que de nuevo estabas castigado.
Pues si... y me pongo como mi abuelo... "paquetecomunico" ;) ... es una pena. No digo que "tiempos pasados siempre fueron mejores" porque los niños de hoy aprovechan de otra manera sus aptitudes, como dibujar o leer. A mí, por ejemplo, no me gustaba ésto. Lo que me gustaba era la plazoleta o la "tele". Y supongo que a mi madre, los paseos los Domingos y la radio.
Pensando en todo esto, definitivamente a mis sobrin@s les caerá un obsequio para su comunión que ahora valorarán, más o menos, en su medida. Dicho así, suena un poco mal... pero me encantaría que cuando sean mayores, un día cualquiera, buscando entre sus recuerdos aparezca el regalo que les hizo su "tito" en su primera comunión, y esbocen una sonrisa que les llegue de oreja a oreja... y éste les transmita que el verdadero regalo fue... un trocito de mi corazón.

3 comentarios:

  1. En la plazoletas no solo se jugaba, incluso se bailaba street dance.

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  2. Ja, ja, ja, el vampiro es un cabroncete!!!
    Pues que te voy a decir, que llevas toda la razón del mundo, creo que no quedan ni las plazoletas. Estoy segura que con lo maravillosamente sensible que eres, tus sobrin@s te recordarán siempre. Un beso

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  3. Arbatán, tesorete, la última frase me recuerda a una cinta floral mortuoría. No crees?
    Anda, cambiala porfa. Jajajaj
    Menestea

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