jueves, 30 de abril de 2009

La visita

Ahora resulta que nos ha visitado recientemente el presidente francés Nicolas Sarkozy, y en vez de que hablemos de las medidas que prenteden tomar para afrontar la crisis que nos aborda a Europa entera, en especial a España con sus más de 4.000.000 millones de parados y creciendo, o de hablar de las próximas elecciones al parlamento europeo y el apoyo o no de los franceses, o incluso de las declaraciones del presidente galo sobre lo estúpido que es el nuestro (aunque esto me temo que es indefendible)... pues no, de lo que habla España es de Carla Bruni.
De si viene con tal modelito o que si está guapa, que si estuvo correcta con los Reyes o que si se les ve muy enamorados. Y es que España es así... o "asín", como quieras decirlo. Somos diferentes. Y es que, de verdad, creo que a veces nos merecemos todo lo que nos caiga, mientras nos dejamos tapar los ojos y oídos.
Sacando mi tono visceral, a mí que me importa que una excantante y exmodelo se la haya puesto tiesa a un tío, que además, proviene de un país que históricamente nos ha dado por el ... mismo. Encima, payasete... y tocón. Este tío sólo me importa cuando hable de tratados o acuerdos que beneficien/perjudiquen a mi pais. Para lo demás... "mastercard", o sea, me la trae al pairo.
Y podríamos sacar más ejemplos. Que casualidad que cuanto más crisis hay, más futbol en las cadenas privadas nacionales (o sea, no pago)... para que discutamos si la liga la va a ganar el Barsa o el Madrid, o si el Barsa se va a cargar al Chealsea, o si los Leones se comerán al Barsa... que bien juega el Barsa... como lucha el Madrid... como resurge el Valencia... BLA, BLA, BLA. Y mira que me gusta el fútbol, pero joé, no perdamos la perspectiva, que nos estamos jugando día a día mucho. Más de lo que creemos.
Así que, a todos los ilusos que creían que lo de la política no iba con ellos, a todos los que en vez de votar se fueron de Domingeros que "es que hacía muy buen tiempo", "es que no tenía ganas", "da igual a quien votes que siempre es lo mismo", a los de "paz y amor... ¡y el plus en el salón!", a todos ellos... gracias, gracias por no haber hecho absolutamente nada. Pero, y es que siento ser tan claro, ahora a callar, no opineis. Ahora que tu mundo se te está derrumbando por los acontecimientos, te aguantas... porque para mí, desde luego, TÚ no tienes derecho.

martes, 28 de abril de 2009

El Fracaso

Hoy es un día en el que estoy hundido, ya que me he enterado de la decisión que has tomado. Supongo que al final, la mala vida que llevabas te ha vencido y has decido poner fin a todo esto. He de decirte que todos estábamos ilusionados con tu recuperación y te animábamos con tu guerra particular diaria. Hasta la policía lo hacía. Se alegraban de que ya no fueras el demandado, y que pasaras a ser el demandante.
Tus compañeros te acogieron y te animaron desde que te los presenté. En las reuniones me informaban de tus progresos. Tenías a tu padrino siempre dispuesto a ayudarte. Me ponías al teléfono con él para que me informase sobre ti, delante tuya. Me buscabas cada semana sin tener obligación y me pedías que te inspeccionara para ver que estabas "limpio", subiéndote las mangas... y vaya que lo estabas. Cuando aprobaba tu esfuerzo, plasmabas una amplia sonrisa en esa cara de pillo y que daría miedo al más pintado... y todo por verme satisfecho. Para ti era muy importante lo que la trabajadora social y yo pensáramos.
Hoy, echo la vista atrás y comprendo que todo el camino que recorriste fue duro, tormentoso pero creía que ya te tenía fuera de peligro. Habías pasado de coger una pistola y cometer una locura a ir bien aseado, bien vestido, vivir en una habitación decente, buscabas trabajo e hicimos informes favorables para que te revisaran un delito antiguo y pendiente. Querías salir... ¡¡¡querías salir de todo esto!!!
Ya no podrás comprar ese cartón de tabaco que decías que me debías, y que yo me negaba a aceptar, por el cigarrillo que siempre me pedías cuando nos veíamos. Tampoco tendremos esas charlas que me pedías entre el barullo de mi trabajo, cuando lograba escaparme para fumarnos el cigarrito en cuestión y así, poder escucharte.
Sabías que tenías menos oportunidades que los demás y que te iba a ser difícil. Luchabas por mejorar para que tu hija pequeña te viera en las mejores condiciones posibles... pero lo que más me temía te pasó por la cabeza... y vuelves a tener tan mala suerte... que ahora no estás ni aquí ni allí... dependes de una máquina... y todos resignados esperamos a que se apague. Hoy pondré una muesca más en el lado de los fracasos... en el lado de mis fracasos.

domingo, 26 de abril de 2009

Juglar moderno

Aprovechando que Arbatán me bautizó en su úlitma entrada con el nombre que lleva por título ésta, se me ha ocurrido adaptar una canción moderna para expresar algunas de las sensaciones que me produce el hecho de escribir.

Le escribo a la luna,
le escribo a las flores...
le escribo a las estrellas,
le escribo a los amores...
le escribo a los sueños,
cuando pienso en tu nombre.

Mis letras no serán bonitas,
quizás no estén bien hechas...
no serán para un "Best Seller",
y no me darán para el Nobel.

Estas letras quizas no rimen,
ni asonantes ni consonantes...
ni un estribillo de esos que rompen,
pero yo escribo porque me llenan.

Porque no parte los corazones,
porque no pido a nadie que vuelva...
algunas creo con mucha guasa,
o las dedico a los que sueñan.

Estas letras no lloran por nadie,
estas letras no son un poema...
alomejor no andan en tu mente,
pero yo escribo porque me llenan.

Estas letras no dicen "Te Quiero",
y nadie va a cortarse las venas...
estas letras quizás digan poquito,
pero expresan más de lo que aparenta.

De estas letras naceran otras letras,
no darán para el premio Planeta...
estas letras no serán mi "Agosto",
pero yo escribo porque me llenan.

Y escribo, escribo, y sigo escribiendo,
cuando estoy sereno y estoy preocupado...
y yo escribo, y escribo, y sigo escribiendo,
cuando me acuesto y cuando me levanto.

jueves, 23 de abril de 2009

Acción-Reacción

Cuando surgen los conflictos en toda relación humana, poco nos paramos a pensar en la persona que tenemos enfrente. Es el clásico de "hay que ver lo que me ha dicho", sin reparar en nuestro repentino y pasajero alzheimer que surgió minutos antes, donde posiblemente dijeramos una barbaridad. Y recalco, posiblemente, porque a veces ocurre que te han soltado algo sin habertelo, digamos, merecido. Quizás esta persona te la tenía guardada...
Luego, para desahogarte, cuentas a una tercera persona lo que te ha pasado. Aquí tenemos dos opciones. O ser los más honestos posibles, cosa que dudo, o contar nuestra versión, y olvidar o suavizar tus comentarios por los que llevaron a la mala contestación que te dieron. A su vez, esa tercera persona puede no darte la razón, con lo cual te pillas otro rebote, o bien, seguirte el juego, bien por no escucharte más, bien por no discutir o por darte la razón en tu versión, claro. Parece, además, que esto te tranquiliza.
Por otra parte, el que te suelta el improperio, puede que simplemente haya tenido un mal día y como error, para terminar de arreglarlo, se equivoque de objetivo, o sea, tú. También puede pasar que se crea que "todo el monte es orgasmo" (como decía mi amigo Lote, ;)) y piensa que puede ir por ahí diciendo y haciendo lo que le da la gana. Quizás hasta piense que es superior a tí... y lo que no sabe es que se puede cruzar con uno que le ponga en su sitio, también llevarnos a la catastrofe si se topa uno con personalidad visceral que le mande al... ahí mismo, o bien, no contestes a su debido tiempo, bien porque no tengas engrasada la maquinaria de los reflejos o bien porque no te crees lo que te están diciendo o incluso es que simplemente no te gustan los conflictos. En cualquier caso, típico es llegar a casa y reaccionar tarde, como cuando expresas "debí decirle cuatro cosas bien dichas". Esto, se confunde bastante con la cobardía, o por el contrario, con el dicho "es que es tan bueno el pobre mío... que no dijo nada". ¡Que bueno, ni que ocho cuartos!... ¡o no ves que me estoy poniendo de todos los colores por tener un mínimo de educación! Que Dios dijo hermanos, pero no primos... Ala, como tu lo has soltado ya, pues te quedas tan ahch@... y aquí no pasa nada... o eso crees, ¿no?
Porque, por último, pasados los días, sales y te encuentras con el "agresor" y le sueltas tu reacción... y éste de repente se convierte en "víctima"... y lamenta... "hay que ver lo que me ha dicho"... ¿volvemos a empezar?... ¿o pensamos un poco?

martes, 21 de abril de 2009

Viejo amigo mío

Parece mentira que depués de mucho estemos aquí, hablando como si el tiempo no hubiera pasado. Nos conocimos siendo niños, muchas cosas han ocurrido y aquí seguimos, eso sí, más viejos... pero más curtidos.
Las experiencias que hemos vivido juntos nos han unido y las que no nos han fortalecido y enriquecido. En los buenos momentos, las fiestas, las salidas, la playa, los viajes, las chicas... y en los no tan buenos... en los momentos importantes ahí estabamos también. Largas temporadas sin vernos, y momentos puntuales divirtiendonos. Y aquí estamos... no olvidamos, comprendemos, sintonizamos.
A una cena nos invitaron el otro día, junto a otros buenos amigos. La verdad es que siempre he tenido debilidad por tí, viejo amigo. A simple vista no se sabe reconocer la sensibilidad que tienes. Es más, tu aspecto desde luego no lo denota, además de que lo camuflas muy bien bajo tu gran sentido del humor.
Esto hace que, solo los que te conocemos muy bien sepamos de lo que hablamos, emitiendo un juicio correcto, juicio que puede no ser compartido normalmente por los, digamos, conocidos.
A mitad de la noche, entre marcha, copas (y todavía no eran muchas... :) ...), risas y bailes, aprovechamos una pausa mi mujer y yo para echarnos un lento. Cuando acabamos, te acercaste y me dijiste: "Me ha encantado la forma en la que habeis bailado". Y lo expresas con esa carilla de sorpresa y ternura que solo tú sabes poner cuando te tocan la fibra, hablando de corazón, como un hermano. Para tí, no fué lo que hice, sino el cómo lo hice. Para mí, no fue lo que dijiste, sino el cómo lo dijiste.
Estas son las pequeñas cosas por las cuales uno tiene la suerte de tener estas, digamos, "conexiones" que te dan esas viejas amistades, que están forjadas de grandes momentos, buenos y malos, pero... también de pequeños detalles.
Quizás visto desde fuera, algunos no valoren o no tengan la suerte de que les ocurra nunca esto... así que gracias, viejo amigo mío, por nuestra vieja amistad...

sábado, 18 de abril de 2009

Wikanda y Manu Sanchez

El otro día recibí un correo de una amiga donde me recomendaba un enlace donde el presentador Manu Sanchez explicaba que era la Wikanda y lo que es ser Andaluz. Casualmente, la Wikanda (el sitio del saber popular andaluz) es uno de los proyectos con los que la Asociación colabora. No veas la "pechá de reí" que me he dado con la explicación del proyecto que hace el presentador de Canal Sur, por supuesto con todo el arte de el mundo, como no podía ser menos en un buen andaluz. Aquí os dejo el video y debajo un enlace para que veais un ejemplo de la Wikanda con lo último que he subido (con la inestimable ayuda de mi amigo Arbaro, que cedió parte del documento gráfico).
Que lo disfruteis.



Semana Santa de El Puerto de Santa María en la Wikanda.

miércoles, 15 de abril de 2009

El Renacer

El pasado Lunes leía el blog de Arbatán y su entrada "La mala costumbre" y me gustó tanto, que quería dedicarle la de hoy. Aconsejo su lectura porque realmente merece la pena. Creo que la descripción que hace de cómo uno no se reconoce mirando en lo más profundo de su ser después de los golpes que ha tenido forzosamente que encajar a lo largo de su vida es, simplemente, impresionante. Como diría un buen amigo, "este toro transmite" ;) . Nada que añadirle ni que quitarle. Ni una coma.
Pero este humilde fan tuyo, quisiera seguir aún más allá. Y es que, cualquiera de nosotros ha vivido en sus carnes estas "malas costumbres", claro que, no todos con la misma intensidad, ni con el mismo dolor. Dolor que sólo uno puede saber. Así, y cito, "guardas el equilibrio con los brazos en cruz y las piernas cerradas"...
Y, a lo que iba, también he visto el renacer. No en vano, ya sabeis la fábula del Ave Fenix e incluso hace poco recibí un correo muy curioso de cómo y por qué las aguilas se renuevan con un proceso doloroso en mitad de su vida, ya que de lo contrario morirían. Por supuesto, no es nada fácil. Y si no, que se lo cuenten al Principe Encantado, que hasta que la princesa no le dió un beso fué una rana. En el cuento no se dice que mientras, sufría de la espalda por la humedad, que había un montón de depredadores que lo querían de cena, que su dieta estaba basada principalmente en moscas, que el sapo matón de la esquina quería darle una paliza o que estaba hasta los mismísimos de pegar brincos todo el día esperando a que la "pilingi" de la princesa dejara de besuquear a todos sus compañeros y lo encontrara de una vez... pero llegó el mágico beso...
Y lo que hoy contemplo me gusta... la luz de la estrella no es pobre, solo está lejos para volver con más fuerza, en cuanto la tierra haga su movimiento de translación... la sombra se busca cuando hay demasiada luz, es un refugio... la caricatura sería una buena forma de ver la vida, de reirse de vez en cuando de uno mísmo, de ver las cosas desde otro punto de vista... y un boceto desdibujado sería para muchos "arte"... que es lo que tienes tú, toda tú, Arbatán, arte!

lunes, 13 de abril de 2009

El regalo

Bien entrada la primavera, se acerca la época de comuniones, para los que tenemos sobrin@s. Es cierto que se hace difícil pensar un regalo adecuado para l@s peques, ya que por su edad lo que realmente les gusta son los juguetes. Y es que me niego a apotar más cacharros a los armarios de sus padres. La vida ha cambiado tanto que antes con un balón o con una caja de "clicks" eras el niño más felíz del mundo.
Ahora me cuesta reconocer los nombres y las utilidades de muchos accesorios de consolas, videojuegos o nombres de personajes "manga". Será que nos estamos haciendo viejos...
La verdad, es que se ha perdido totalmente el concepto "jugar en la plazoleta", cosa que entiendo dado como está el patio, debido a que no puedes fiarte hoy en día de nada ni de nadie. Aunque se pueda pensar que se trata sobreproteger hemos llegado a un punto que con quitar el "sobre", basta.
Allí conocías nuevos amigos que a los 5 minutos eran íntimos, jugabas a las canicas, al esconder, pollito inglés y muchos más en un derroche de imaginación. Hacías gamberradas que después contaban a tus padres y te castigaban. Reías a carcajada límpia de cosas totalmente estúpidas, dabas tu primer beso y te avergonzabas, te manchabas o te rompías la ropa para inmediatamente pensar que de nuevo estabas castigado.
Pues si... y me pongo como mi abuelo... "paquetecomunico" ;) ... es una pena. No digo que "tiempos pasados siempre fueron mejores" porque los niños de hoy aprovechan de otra manera sus aptitudes, como dibujar o leer. A mí, por ejemplo, no me gustaba ésto. Lo que me gustaba era la plazoleta o la "tele". Y supongo que a mi madre, los paseos los Domingos y la radio.
Pensando en todo esto, definitivamente a mis sobrin@s les caerá un obsequio para su comunión que ahora valorarán, más o menos, en su medida. Dicho así, suena un poco mal... pero me encantaría que cuando sean mayores, un día cualquiera, buscando entre sus recuerdos aparezca el regalo que les hizo su "tito" en su primera comunión, y esbocen una sonrisa que les llegue de oreja a oreja... y éste les transmita que el verdadero regalo fue... un trocito de mi corazón.

miércoles, 8 de abril de 2009

El Camino

Dos amantes recorriendo el mismo camino, en el mismo sentido, hacia el mismo destino y en paralelo pero a mínima distancia. A veces la inercia nos hace seguir, a veces te empujo, a veces me arrastras... lo importante es seguir.
Difícil es parar y descansar, no se puede, hay que llegar a tiempo. No dejamos que nadie más nos acompañe, a no ser que sea pequeño, para luego hacerse grande y prosiga donde juntos acabemos...
Recorremos las cuestas, sufriendo sus empinadas subidas, riendo en sus fáciles bajadas. Sentimos las curvas... si me salgo tú me agarras, si no trazas no te suelto...
Piedras hirientes en el camino hubo... haberlas haylas, y las habrá. Unas pequeñas, otras más grandes... bien te duelen, yo te curo... tú las saltas, yo te aupo.
A veces, sin dejar de avanzar, te vuelves de espaldas con tu mirada en la mía, a veces te cruzas por delante, a veces me observas en la distancia... todo con el mismo fín...
Ayer, bailando en nuestro camino, hubo cruce de miradas como lo hacíamos antaño, como cuando comenzamos a andar... la música ensordeció, tu cara iluminó la mía... y reconocí lo que estaba contemplando... este camino no me puede hacer olvidar...
Que me ves, como no me ven, que te veo como yo solo sé verte. Que donde voy yo, me sigues tú. Que lo que tú decidas, te apoyo yo. Ensalzas mis virtudes, minimízo tus defectos. Tú sufres, yo inquieto. Yo río, tú sonríes.
Dos amantes recorriendo el mismo camino, en el mismo sentido, hacia el mismo destino... quizá viejos el camino nos hará... pero tu mano en mi mano y tu apoyo con el mío.

viernes, 3 de abril de 2009

Anecdotas

Aquí os dejo, en clave de humor, cosillas que pasan en mis clases de informática con todo el respeto a los alumnos que se enfrentan a "este oscuro y desconocido mundo" por primera vez.
* En la parte frontal del ordenador vereis las unidades de cd-rom y disquetera, los puertos usb y las conexiones del micrófono y los aurículares... dejad de buscar en la pantalla, ¡he dicho el frontal del ordenador!
* Coged el ratón y... perdona, perdona, que no estás haciendo pesas, vuelve a dejarlo en la alfombrilla.
* Cuando utilices el ratón siempre te pediré que pulses con tu dedo índice el botón izquierdo del ratón una sóla vez. Si te digo "abrir algo" pues pincha dos veces seguidas. Ya te avisaré expresamente cuando tengas que pinchar con el botón derecho.... así que "abrir" la carpeta personal... ¿con el derecho o con el izquiedo?... Dios, dame paciencia.
* Cuando abres una carpeta, se te muestra en forma de ventana. En la parte superior izquierda verás una barra con el nombre de la carpeta y a la derecha 3 símbolos que son, por orden, minimizar, maximizar y cerrar... bien, minimiza la carpeta... no, no, eso es maximizar..... ¿que haces? eso es cerrarla... anda, abre la carpeta... noooo, con el izquiedo... noooo, dos veces.... noooo dos veces seguidas!... pero no muevas el ratón entre un "click" y otro... si no hace falta apretar tanto al pobre ratón... imagínate algo similar que tengas que coger con suavidad pero firmeza... (carcajada general)... ¡hombre, no seais tan güarros, me refería (por ejemplo) a la palanca de cambios de un coche!... bien, así, ahora dale a "la rayita", hija mía, y minimiza la carpeta... ¡eha, ya me he equivocado!... noooo, sólo la has, digamos, aparcado, la tienes en la barra del escritorio, abajo a la izquierda... pero, ¿se puede saber por qué miras arriba y a la derecha?
* Bien, para navegar, tenemos que pinchar en la dirección que veis y borrarla. Escribimos la nueva dirección, por ejemplo, un buscador como www.google.es... nooo, sin espacios.... nooo, en minúsculas.... no os comais letras... ni los puntos! .... nooooo .con con "n" noooo, .com... además, ¡pero si os he escrito en la pizarra ".es"!

miércoles, 1 de abril de 2009

La muerte joven

Muerte. Insalvable destino final. Amargura esperada por viejos caminantes y maldecida por todos. Cuando te presentas joven, aún eres más ruín, canalla, malévola.... El anuncio de tu llegada hace erizar hasta el último rincón de la piel y el escalofrío, brutal, atraviesa los cuerpos como si los perforaras...
Ahí estás, espectante, acechante, no das tregüa a la tranquilidad. Nadie se puede fiar de tí, ya que nada se interpone en tu camino.
Miras, observas, eliges a tu antojo, desgarras, destruyes, quiebras el alma... te odio.
Atemorizas, atormentas, desilusionas, siembras tempestades que dejan cicatrices en el corazón... que nunca cerrarán... hasta que vuelvas a presentarte.
Trazas tus silenciosos planes para que nadie pueda burlarte... no importa la edad, tu te llevas todo por delante... sin mirar atrás.
Truncas sueños y ambiciones... haces que tu voz susurre, hasta que los oídos no puedan soportarlo más, clavas una lanza en el costado... como a tí siempre te ha gustado...
Haces que crezca el dolor cada día en los que nos quedamos a contemplar cómo te llevas lo que nos importa... impotentes, abnegados, resignados... te aseguras hacer tan bien tu trabajo que siegas las almas que llevas y a la vez destrozas las que dejas.
Te engañan, esperas... te desafían, esperas... tú siempre ganas... hasta que decides no jugar más, y por impaciencia... te equivocas... y te llevas a los que no pudieron disfrutar de tu contraria, los que no te tenían en mente, los que no te esperaban...
Y dejas tras de tí un rastro de dolor, llanto y desesperación. Cruel e impasible, esperas otra oportunidad... eres la indeseable invitada que esperas ver lo menos posible...
Sólo una cosa te pido... se puntual... y no vuelvas a adelantarte.